Las barrenderas de Laboulaye no tuvieron respuestas y mantendrán el acampe

Desde ayer volvieron a retomar la medida frente al Municipio tras interrumpirla por las elecciones. Dicen que seguirán en el lugar por tiempo indeterminado hasta que algún funcionario las reciba para dialogar

Laboulaye.- “Queremos que nos solucionen nuestro problema pero hasta ahora nadie se ha acercado a dialogar”, reclamó ayer Andrea Gómez, una de las voceras del grupo de las 24 mujeres barrenderas que desde la semana pasada iniciaron una protesta en reclamo de reconocimiento por parte del Ejecutivo Municipal por la labor prestada desde hace casi diez años, en la mayoría de los casos.

La medida se asume en la plaza principal de la ciudad, frente al edificio de la Municipalidad local.

Justo el día después de que la actual intendenta se consagrara vicegobernadora de la provincia, las trabajadoras del servicio de higiene urbana volvieron a elevar críticas al Municipio por desoír el reclamo que las mantiene en régimen de protesta desde hace varias semanas.

En principio, protestaban por un incremento en el salario semanal de 95 pesos que se les otorgaba por la labor y por el blanqueo en el servicio que prestan. Pero ahora las trabas se agudizaron aún más debido a que reclaman al gobierno municipal de retenerles los cheques que por 95 pesos reciben cada fin de semana, en represalia por la protesta que vienen realizando.

Continuidad

Gómez ratificó que mantendrán el acampe por tiempo indeterminado hasta tanto se les brinde alguna respuesta al reclamo que las convoca.

Dijo que se volverá a interrumpir la medida sólo el próximo fin de semana para no obstaculizar la asistencia de los vecinos a los comicios electorales por las primarias presidenciales, al igual que lo ocurrido el pasado fin de semana. “No es nuestra intención complicarle la vida a la gente, pero tenemos necesidades y nos hace falta ése dinero”, consideró la mujer.

Además, resaltó la actitud solidaria de los vecinos quienes en días de protesta acercan alimentos y brindan todo tipo de apoyo a las trabajadoras del servicio de barrido.

Anoche, la llovizna amenazaba a las 24 barrenderas que se apostaban en la Plaza por lo que se analizaba el descanso en los domicilios particulares para retornar luego a las 6.30 de la mañana de este martes para evitar cualquier tipo de enfermedad tan común en esta época del año.

Si bien el viernes no pudieron concretarse avances en los pagos porque las negociaciones se hicieron fuera del horario bancario, en la mañana de ayer todo fue silencio por parte del Municipio por lo que no prosperó ningún tipo de solución. Según habían comentado las mujeres, son varios los funcionarios municipales que conocen la situación laboral por la que atraviesan y la tarea que realizan a diario pero asimismo su reclamo aún no ha llegado a buen puerto. “Lo único que pedimos es que nos escuchen”, reiteraron desde el grupo de 24 barrenderas al manifestar que el objetivo principal se orienta a regularizar la situación.

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