El secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba relató el fusilamiento de su esposa
Baronetto, junto con su esposa Marta Juana González, fue secuestrado el 15 de agosto de 1975, y luego de sufrir torturas en dependencias de la D2 (Departamento de Informaciones Policiales) ambos fueron alojados en la Unidad Penitenciaria San Martín (UP1), lugar en donde nació su hijo Lucas Ariel el 16 de julio de 1976.
Al comenzar su testimonio, en esta quinta audiencia del juicio, Baronetto manifestó ante el Tribunal de enjuiciamiento que venía a este juicio "sin odios ni venganzas” y dijo que desde hace 34 años sólo espera "que se sepa quién mató a mi esposa”.
"Llego a este juicio con esperanzas de que los responsables sean condenados", manifestó y luego comenzó a relatar los detalles cronológicos desde que fueron secuestrados y añadió que por otros presos se enteró que en octubre de 1976 habían fusilado a su esposa.
Al momento de ser secuestrado Baronetto estudiaba para sacerdote y previo a ser trasladado el matrimonio a la D2 permitieron que su hija de 10 meses sea dejada en la casa de una vecina.
Durante su permanencia en la D2 identificó como torturadores a los policías Juan Carlos Cerutti, Ricardo Cayetano Rocha y Carlos Yanicelli. Posteriormente, Baronetto y su esposa fueron alojados en la UP1, donde igual que en la D2 recibieron torturas y tormentos.
En ese lugar, por intermedio de una radio que escondían y podían escuchar las noticias, se enteraron de cómo los presos políticos que compartían el predio carcelario comenzaron a aparecer muertos en la vía pública y los informes oficiales daban cuenta de que se había tratado de un enfrentamiento en intentos de fuga.
De acuerdo a los datos que consta en la causa, en esa simulada fuga retiraron de la cárcel amordazados, atados y encapuchados a un grupo de seis detenidos, entre los que se encontraba la esposa de Baronetto, y fueron acribillados en un descampado de la ciudad de Córdoba.
Sasiaín y su amenaza
Cuando veían que se sucedían las muertes, "ahí tomamos conciencia de la advertencia que en una oportunidad nos hizo en abril de 1976 Sasiaín cuando entra y nos dice que no nos pongamos contentos porque nos iba a matar a todos hasta que nos arrepintiéramos de haber nacido”.
Juan Bautista Sasiaín -fallecido- era el jefe del Estado Mayor General del Área 311, segundo de Menéndez en la cadena de mando militar.
Asimismo recordó que se intentó por intermedio de las autoridades de la Iglesia y de la Justicia Federal que se encargaran de investigar estas situaciones y en particular la muerte de su esposa, pero que no tuvieron respuestas alentadoras al respecto.
En ese sentido precisó que el entonces juez Federal, Adolfo Zamboni Ledesma, el secretario Carlos Otero Alvarez y el defensor oficial en ese momento, Luis Molina, coincidieron en manifestarle que nada podían hacer por su situación, incluso le recomendaron que cuando le dieran la libertad se fuera del país y se olvidara del tema.
Luego de pasar por varios centros de detención, Baronetto fue liberado en 1983 cuando comenzó a "peregrinar en la Justicia y poder llegar hoy a este juicio en el que tengo puesta todas mis esperanzas para que los que secuestraron y fusilaron a mi esposa reciban el castigo que por ley les corresponde”, destacó.
Se juzga a Videla y Menéndez y otros 23 represores, por el fusilamiento de 31 presos políticos alojados en el penal del barrio San Martín, ocurridos entre abril y octubre de 1976 y por los delitos de homicidio calificado, imposición de tormentos seguido de muerte y tormentos agravados.
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