La provincia no inició las mejoras prometidas. Aseguran que intentan destrabar un litigio judicial.
A la lentitud de las tramitaciones provinciales se suma la complejidad del emplazamiento elegido por el municipio para reubicar el emprendimiento urbanístico "Riberas del Ñireco I" que la cooperativa Rucas del Sur proyectaba en tierras adquiridas dentro del sistema de vertientes.
El Ejecutivo propuso trasladar las 75 viviendas sociales preadjudicadas a la cooperativa a unas 3,5 ha de la reserva fiscal y los espacios verdes que cedería Enrique González Lera al municipio en la zona de Circunvalación, en el marco de una urbanización mayor convenida en el 2005 para zanjar el litigio abierto por la expropiación que permitió construir esa ruta.
El proyecto de ordenanza 249, que contiene el acuerdo extrajudicial y la definición de las tierras para las viviendas sociales y la futura cárcel de la ciudad, despertó reticencias entre los concejales que se resisten a aprobar cualquier tipo de urbanización dentro de la zona de restricción impuesta por la Carta Orgánica en torno a la ruta de Circunvalación.
El tema fue abordado ayer en comisión junto al secretario de Desarrollo Estratégico, Raúl Braeckman, y quedó descartado su tratamiento en la última sesión ordinaria del año programada para mañana.
Una reunión inminente
El funcionario anticipó a "Río Negro" la inminente realización de una reunión con los dueños de la tierra, la cooperativa y los concejales y no descartó la realización de una extraordinaria para aprobar el proyecto que busca destrabar el viejo litigio judicial y el conflicto ambiental provocado por el emprendimiento de viviendas. Braeckman se mostró asombrado de "como han dejado esta ciudad abandonada" y aseguró que "es nuestra decisión que no se instalen las casas en la zona de los manantiales".
En cambio evitó definiciones sobre el pedido realizado por el DPA para que el municipio realice un reordenamiento parcelario y le ceda las dos fracciones de tierras fiscales que albergan varias de las vertientes integrantes de ese acuífero que abastece en la toma de agua operada por ARSA.
El delegado local del DPA, Gabriel Sorá, informó a este diario que las obras de cercado y limpieza prometidas para proteger los manantiales dependen de una licitación y que en paralelo se realizó una "campaña intensiva" de monitoreo de la calidad del agua de las vertientes, del arroyo Basurero y del Ñireco, aguas arriba y abajo de la toma.
El objetivo del estudio es definir el posible uso recreativo del área, donde se registra un importante avance de la ciudad y una intensa tala de árboles el Servicio Forestal Andino no logra frenar.
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