Uno de los empresarios más importantes de la ciudad, Mariano Giménez, titular de Casa Palm y desde hace unos meses presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Bariloche, habló con este medio de diversos temas vinculados a la realidad de la ciudad, la política y la responsabilidad del empresariado.
Mariano Giménez: Nuestra comisión directiva está pensando en qué es lo que está pensando un comercio más chico, porque son ellos los que necesitan una institución fuerte. Los comercios grandes por peso propio tienen su forma de defenderse. Por supuesto, que están dentro de una organización como una Cámara de Comercio también, pero nosotros nos ponemos en la necesidad de un pequeño o mediano comercio y vamos en ese rumbo, porque es el interés de muchos más, ya que en cantidad son más que los grandes.
E.C.: Desde los gremios se asegura que en Bariloche no hay responsabilidad social empresaria. ¿Qué opina al respecto?
M.G.: Lo primero que pienso cuando escucho esto es que hablan sin conocimiento o que hablan así porque creerán que les dará un rédito. En el caso del Palm a lo largo de 70 años, ha estado presente en todo lo que pudo ayudar.
Nosotros podemos decir que colaboramos con el hogar “Emaus” que cobija a 70 personas que antes dormían en la calle, que le hicimos el 100% de la distribución cuando vino el programa Un Techo Para mi País, fuera del horario laboral, con nuestra gente, también colaboramos con Gotitas de Esfuerzo, plantamos 2500 árboles en la ruta que va a Bolsón. Pero eso es lo de hoy. Desde hace muchos años, Palm fue un actor importante para que el gimnasio de Bomberos Voluntarios pudiera tener ese semejante techo.
Eso también lo hizo Palm y no en la actualidad, hace mucho, porque es una cultura que tenemos. Si eso no es responsabilidad social empresaria no se como se llama. También tenemos todo al día, sin deudas y con todos los impuestos pagos, que hace a ser responsables.
E.C.: ¿Y en el resto de Bariloche, se copia ese ejemplo? porque debe haber empresarios que no cumplen….
M.G.: Los que estamos al frente de algo, como una familia o una institución siempre tenemos cosas por corregir. Vivimos en una comunidad donde no todos somos iguales y hay algunos que hacen más y otros menos. Por supuesto que hay mucho para corregir y aunar esfuerzos, pero todos deben encolumnarse en temáticas como cuando limpiamos el ingreso a la ciudad. Allí esperábamos, que después cada barrio se encargara de limpiar su ingreso y no lo logramos. Pero ojala que más adelante lo entiendan y vean que sólo hay que mantenerlo limpio.
E.C.: Parece historia repetida de cómo es Bariloche, cada uno tira para su lado…
M.G.: Si queremos saber como somos cada uno, lo más fácil es ver del cordón del municipio hacia adentro: todo lo que es la vereda, el frente y el interior del patio. Todo eso es responsabilidad de cada uno y eso es lo que somos.
Ese es nuestro compromiso hacia la comunidad. Bariloche tiene que trabajar un poco de la puerta de su casa hacia fuera, haciéndolo propio. Porque somos 140 mil habitantes y todos somos un poco dueños de un pedacito de la vereda, de un pedacito de la calle, de cordón y creo que nos falta eso de hacernos cargo del afuera.
E.C.: La vice ministra de Trabajo de la Nación dijo que en Bariloche hay un 50% de trabajo no declarado o en negro ¿Eso es así?
M.G.: Nosotros desde la Cámara de Comercio estamos haciendo un trabajo intenso para aportar un dato real, porque en este rubro, no hay un empleo en negro de ese porcentaje, porque diría que no hay empleo en negro. La mayoría del comercio de Bariloche tiene un alto porcentaje de gente local.
Y también tiene un por qué: en negocios como un corralón, no se puede tomar gente de afuera que sea temporaria, porque a lo mejor, te lleva un año enseñarle el oficio de ese puesto de trabajo.
Por ese lado, no nos cerraría. Tal vez podría estar vinculado a otra actividad como la gastronomía, pero desconozco cuales son sus parámetros.
No obstante desde la Cámara trabajamos para que eso no suceda y estamos desarrollando numerosos cursos de capacitación muy buenos. Y te das cuenta de los resultados, porque por ejemplo en la parte de secretariado, hay alumnos de los cursos que después nos hemos encontrado con ellos trabajando en diversas empresas de la ciudad, tanto hombres como mujeres. Ahí uno se da cuenta que sirvió.
E.C.: ¿Cuál es la opinión de la Cámara de Comercio sobre la crisis política de Bariloche?
M.G.: Lo vemos con mucha impotencia porque esperábamos y seguimos esperando que desde el sector político tengan un gran gesto de grandeza, que se puedan poner de acuerdo y suponiendo que se desarrolle una nueva elección, no existan internas encarnizadas para que después lleguen candidatos con poco apoyo.
Creemos que hoy más que nunca, necesitamos un gesto de coherencia y de inteligencia para que se pongan de acuerdo entre ellos y nos pongamos a trabajar. Tenemos una ciudad deteriorada no solo en su infraestructura sino en un sin numero de aspectos. Le pedimos que miren lo que necesita Bariloche, no sólo un partido.
E.C.: ¿Y el sector privado, como aporta a la realidad de la ciudad?
M.G.: Toda la comunidad tiene algo para aportar. Algunos desde su buena onda en el trabajo, los gobernantes tomando buenas decisiones, el privado tiene que pagar en término sus impuestos, apostar a la ciudad e invertir. Para eso el político tiene que darle garantías de crecimiento.
Pero lo que yo creo, es que si el sector político gobierna, necesita del privado para que le ayude en ciertos aspectos a gestionar ante Provincia o Nación y si ellos te ven unidos, hablando el mismo idioma, es muy difícil decirle que no a toda una comunidad.
E.C.: En el país hay ejemplos de empresarios que pasan a la política y en Bariloche no se da el caso. ¿Por qué puede ser?
M.G.: La verdad, no lo sé. Pero si se que en la política se habla en un idioma diferente al del resto de la sociedad. Pero tal vez no se ha dado la oportunidad o no se ha dado el espacio. Pero no sabría decir por qué exactamente.
E.C.: ¿Usted se ve como candidato a algún cargo en el futuro? Su nombre ha sonado junto al de algunos dirigentes…
M.G.: Me sorprende que haya salido mi nombre. Y no sé por que motivo me nombraran a mi. Hoy tengo dos objetivos muy claros: seguir al frente de mi empresa y la gran responsabilidad de ser presidente de la Cámara de Comercio y con esas dos cuestiones tengo varios años de intenso trabajo. Después no sé, la vida dirá.
E.C.: ¿Cómo cree que sale adelante Bariloche?
M.G.: Bariloche necesita un líder que nos marque el camino claramente. Que nos diga cual es el objetivo y todos nosotros encolumnarnos detrás de ese líder fuerte, con ideas claras, sin mezquindades y con coraje.
Un líder con muchas ilusiones y que piense un Bariloche en grande, sin conformarse con mezquindades que nos manden de Provincia o Nación y que nos haga crecer para ser una ciudad confortable.
La Cámara de Comercio siempre trata de tener una integración hacia el resto de la comunidad. Pero siempre trabajando en la unión de la sociedad, esa es la clave. En los últimos años, hemos visto el mensaje de desunión, donde se dividía a la comunidad. Bariloche se levanta de esa forma: dándonos la mano y tirando todos para el mismo lado. Por eso, es muy importante que la dirigencia barrial, política, sindical y empresarial trabaje para la unión de la sociedad.
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