La gestión de la intendenta interina María Martini asumirá con presupuesto propio los gastos que les origina a las empresas de transporte otorgar el viaje gratuito a los estudiantes.
El compromiso de otorgar un resarcimiento por los viajes estudiantiles será consolidado mediante un convenio que deberá ser analizado y aprobado por el Concejo Municipal.
En principio, el monto no sería muy distinto a los 85.000 pesos mensuales que la gestión anterior prometió el año pasado y que luego pagó sólo en forma parcial.
El camino elegido por el actual gobierno es distinto al seguido por el exintendente Omar Goye, que en el caso del transporte (y también en otros) firmó y ejecutó convenios con beneficios económicos para terceros sin dar intervención al Concejo, como obliga la Carta Orgánica.
Justamente lo actuado en relación al boleto escolar está todavía bajo revisión del Tribunal de Contralor, por pedido de intendente provisoria María Martini.
En enero Goye firmó resoluciones de pago en favor de la empresa Codao por 130.000 pesos y de Tres de Mayo por 379.000 pesos.
Pero la actual gestión frenó los pagos por la ausencia de convenios homologados y porque Tres de Mayo, incluso, se benefició con la decisión de Goye pero jamás llegó a firmar. Por indicación del Contralor, los convenios ahora irán al Deliberante.
El 11 de marzo pasado la intendente Martini resolvió extender hasta el próximo receso invernal el beneficio del boleto gratuito para los estudiantes del sistema público de todos los niveles. Pero dejó pendiente el mecanismo de compensación reclamado por las empresas.
En un principio el municipio intentó tramitar una ayuda provincial, mediante subsidio o exención tributaria. Pero esa gestión al parecer no dio resultado alguno y el costo será afrontado por el municipio.
La asesora letrada del Ejecutivo, María Peralta, dijo que probablemente el monto será el mismo que el establecido en el 2012. Aclaró que el gobierno pretende saber con exactitud cuántos estudiantes transporta el sistema cada día, pero ese dato todavía no está del todo claro.
Las empresas aseguran que el 28% de sus pasajeros son escolares subsidiados, sin contar los chicos de escuelas privadas. Pero la comuna lo consideró excesivo y pidió los listados al Consejo Provincial de Educación. Peralta dijo que hasta ayer sólo contaban con el 50% de esa información. Al menos los estudiantes secundarios y terciarios, que viajan con tarjeta, deberían quedar contabilizados en las máquinas de cada colectivo. El representante de la empresa Tres de Mayo, Manuel Carrasco, dijo ayer que el atraso tarifario es "grave" y que en estas condiciones las empresas no aceptarían prorrogar los contratos, que vencen el 30 de junio.

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