En los bares de Alem dicen que no fueron notificados del tope horario

La ordenanza que obliga a los pubs a cerrar a las 4 de la mañana comenzó a regir ayer. Los empresarios de la noche se mostraron molestos por no haber sido informados de la entrada en vigencia de la norma. Sin embargo, la Municipalidad aclaró que la medida fue publicada en el Boletín Oficial.
La ordenanza que obliga a los bares de Alem e Yrigoyen a cerrar a las 4 de la mañana comenzó a regir ayer en Mar del Plata, pese a que los empresarios de la noche dijeron que no fueron notificados de la entrada en vigencia de la norma. La respuesta del Gobierno no tardó en llegar: el subsecretario de Control, Adrián Alveolite, explicó que la medida fue publicada en el Botelín Municipal y aclaró que la Comuna no está obligada a avisarle a los pubs de la puesta en marcha de la iniciativa.

El tope horario no afectará a los boliches de Constitución, que seguirán rigiéndose por la Ley Provincial 14050. Así, podrán admitir público hasta las 2 de la mañana y deberán cerrar sus puertas a las 5.30 o excepcionalmente a las 6.30. La restricción tampoco alcanzará a los bares ubicados en la costa, a la altura de Playa Grande.

Ayer, en el primer día de la entrada en vigencia de la polémica ordenanza, los dueños de los pubs de Alem e Yrigoyen se mostraron molestos al no haber sido notificados por la Municipalidad. "Nos enteramos por los medios, una desprolijidad. Nos hubiera gustado que nos informaran personalmente", sostuvo el secretario de la Cámara de Restaurantes, Bares y Afines de Playa Grande (Carba), Juan Rodríguez.

Rápido de reflejos, Alveolite salió al cruce de los cuestionamientos. "Las ordenanzas son publicadas en el Boletín Oficial, pero las notificaciones no son enviadas a cada comercio en particular", explicó. De todas maneras, su postura no fue inflexible: adelantó que los inspectores recorrerán los bares para informarle a los empresarios los alcances de la norma. Un dato: quienes sean reincidentes y

violen tres veces la ordenanza corren el riesgo de perder la habilitación definitiva.

El tope horario -una iniciativa del concejal oficialista Diego Monti- fue aprobado por el Concejo Deliberante en medio de una sesión controvertida. La norma prohíbe, además, la venta de alcohol entre las 4 y las 10 de la mañana en la ciudad. Pero no sólo eso: impide la instalación de nuevos comercios gastronómicos en la zona de Alem pero aprueba la posibilidad de habilitar casas de té, chocolaterías o café, con expendio de bebidas que no sean alcohólicas. También prevé un régimen de promoción de actividades comerciales diurnas en Alem (librerías, oficinas, venta de ropa, bancos).

Anoche, mientras los inspectores controlaban que se cumpliera la restricción horaria, los propietarios de los bares no podían ocultar su malestar con la Municipalidad. "Nos tendrían que haber notificado primero antes de poner en práctica la medida", se quejó Rodríguez.

Los empresarios de la noche cuestionan con dureza la ordenanza: dicen que tiene vicios de ilegalidad e inconstitucionalidad. Además, advierten que el cierre anticipado de los bares los llevará a la quiebra y atentará contra la fuentes laborales del sector. "Lejos de generar una solución, lo único que va a provocar la norma es aumentar la organización de fiestas privadas", aseguran.

Desde un primer momento, la postura de los dueños de los pubs fue siempre la misma: seguir con el horario de cierre de las 5 de la mañana hasta que se produzca el traslado de los bares a la escollera Norte.

En cambio, los vecinos de Alem apoyan la medida. "Estamos cansados de los ruidos molestos, queremos vivir tranquilos", repiten. Las quejas de los propietarios de casas y departamentos son históricas. Hace más de 20 años que el sector reúne a buena parte de la juventud. Pero en la última década se acentuó la instalación de bares y pubs, varios de los cuales acompañan sus servicios con shows musicales en vivo, lo que generó fuertes quejas en el barrio.

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