Los sujetos habrían realizado varios raptos virtuales durante la madrugada de ayer. Investigan nexo local.
El fiscal de Instrucción, Oscar Gieco, investigaba el accionar de una supuesta banda de secuestradores virtuales que durante el fin de semana llevaron a cabo varios episodios, poniendo en alarma a familias de esta ciudad del este cordobés.
Lo más llamativo del caso es que los dos detenidos son oriundos de Capital Federal, y que se habían instalado en un hotel de San Francisco, desde donde pergeñaban los raptos virtuales.
Las pesquisas intentaban determinar si tenían alguna conexión local, debido al conocimiento de los supuestos malvivientes de la región, pero además para “retirar los rescates” para liberar a los presuntos secuestrados.
Los hechos se habrían registrado durante el sábado por la noche y la madrugada de ayer en un número no determinado.
Sin embargo, al menos cinco llamados telefónicos fueron denunciados a las autoridades policiales durante la madrugada dominguera, principalmente en el sector de la ciudad de San Francisco, lo que motivó un operativo cerrojo para intentar dar con los “secuestradores” telefónicos.
Desde un hotel o en el auto
Poco después de las 5 de la mañana, la Policía logró identificar a un vehículo Peugeot 207 color gris con vidrios polarizados, que al ser requisado se hallaron elementos de dudosa procedencia.
Fuentes policiales indicaron a LA MAÑANA que ambos individuos tenían domicilio en Capital Federal. Se trataba de dos sujetos de 38 y 33 años de edad.
Los uniformados hallaron en el interior del rodado una gran cantidad de alhajas, una importante suma de dinero en pesos y también de dólares, además dos teléfonos celulares.
Otro rodado de color oscuro y dos personas, que estaban registrados en el mismo hotel que los aprehendidos, eran investigados por la justicia como supuestos cómplices.
Modus operandi
Los investigadores presumen que los sujetos se instalaron en el hospedaje en el tramo oeste de la ciudad. No trascendió la fecha precisa, pero habría sido el mismo sábado.
Desde allí los sujetos habrían analizado y obtenido información de la guía telefónica.
A través de los teléfonos celulares comenzaron a llevar a cabo las llamadas a las víctimas, haciéndose pasar como supuestos jefes policiales o facultativos médicos informando algún tipo de accidente de tránsito.
Sin embargo, más tarde sacaban a relucir sus verdaderas intenciones, y anunciaban que habían raptado a algún familiar, por lo que debían pagar un “rescate”.
Los mismos sujetos, o a través del otro vehículo sospechoso ya que también fue observado próximo a los domicilios de las víctimas, eran quienes “retiraban” el pago por el supuesto rapto.
«Creemos que durante este lunes (por hoy) vamos a tener mayores precisiones de lo que ocurrió y cuántos casos fueron en total», comentó a este diario una fuente de la investigación.
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