Banda de santafesinos, sospechados de "golpear" en el sudeste santiagueño

En el último atraco violento, fue reducido un remisero e introducido en el baúl de su auto. Luego, fueron hasta una vivienda donde asaltaron a moradores.

La Justicia penal añatuyense está tras los pasos de una o más bandas de delincuentes de origen santafesino, que viene operando en los últimos meses en distintos puntos de la geografía del sudeste de Santiago del Estero.

La modalidad es la de cometer asaltos o robos domiciliarios, tanto en zonas urbanas como rurales, para luego retornar a su provincia de origen a través de caminos vecinales que unen ambas geografías.

De acuerdo con algunos informes confidenciales, los activos delincuentes también cometerían sus fechorías en Santa Fe, para luego refugiarse en territorio santiagueño.

Durante el tiempo que permanecen en este suelo, lo aprovecharían para realizar tareas de inteligencia para futuros hechos delictivos.

Tampoco se descartaba que contaran con conexiones locales para asegurarse el éxito de los atracos planificados.

El último caso

Cuando caía la tarde del sábado, un remisero boletero, Pablo Peña, detuvo su marcha porque un aparente cliente le hizo señas en Añatuya.

El individuo ascendió al Fiat Siena y le indicó que se dirigiera a un lugar casi despoblado, donde lo aguardaban otros dos hombres.

Concretado ese encuentro, el trío puso al descubierto sus verdaderas intenciones. Hizo bajar al chofer y lo obligaron a entrar en el baúl de su propio automóvil.

Uno de los desconocidos, tomó el volante y recorrieron unos diez kilómetros, hasta que llegaron al domicilio de una docente jubilada.

Las fuentes la identificaron como Griselda Elvira Vargas (65 años).

Ella fue apuntada con armas de fuego y la intimaron a que les entregara sus ahorros, que ascendía a $ 7.000.

Una suma similar le quitaron a un empleado rural, Raúl Roberto Gómez, quien habría estado en el mismo lugar que la mujer.

Según se supo, los delincuentes que tenían tonada santafesina y actuaron a cara descubierta, se alejaron del lugar en una motocicleta Brava de 150 cc., propiedad de Gómez.

Ya entrada la madrugada de ayer, el remisero pudo salir de su lugar de encierro y dar aviso a la Policía sobre lo sucedido.

Se montó un vasto operativo para dar con los sospechosos, pero con resultado negativo.

Por otro lado, la semana pasada llegó a manos de una de las juezas del Crimen de Añatuya la planilla de antecedentes de un sujeto de apellido Gómez, quien fue detenido el mes pasado por delitos contra la propiedad en Selva. Así fue como se descubrió que su legajo policial tenía varias fojas y hasta pedido de captura en Santa Fe.

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