Los investigadores están detrás de un ex policía y su vecino que integrarían el grupo que robaba electrodomésticos a las víctimas en sus incursiones delictivas en barrio Parque. No se descarta que en las próximas horas se realicen nuevos allanamientos.
A partir de la primera declaración de Martín Santoro, y no el jueves en la cárcel como se encargaron de aclarar fuentes de la causa consultadas por este diario los investigadores de la Agrupación de Unidades Especiales detuvieron a tres personas en la tarde del jueves en dos allanamientos. Uno en Uruguay al 3900, y otro en una humilde vivienda de Ayacucho y Gutiérrez.
En los domicilios allanados la policía detuvo a Matías M y Carlos C, quien contaba con antecedentes penales, de 24 años, y a José Antonio M, de 35, y secuestró una importante cantidad de electrodomésticos. Pero según trascendió ayer, la policía está detrás de otras personas, que fueron involucradas por el mayor de los hermanos Santoro en su declaración del día lunes, y cuyos domicilios también fueron allanados.
Una es un ex policía que fue pasado a disponibilidad hace cinco años, y pasó un tiempo detenido en una causa por lesiones, y que tendrá que justificar ante la justicia por qué tenía en su poder cinco televisores LCD y otros artículos que podrían ser fruto de los botines que la banda atesoraba en sus incursiones delictivas por barrio Parque. La otra persona es un vecino del ex policía, que también habría sido señalado por Santoro como otro de los integrantes de la banda de reducidores.
Al cierre de esta edición las dos personas continuaban prófugas, aunque algunas versiones indicaban que el lunes se presentarían en forma espontánea. No se descarta que en las próximas horas se realicen nuevos allanamientos tendientes a determinar la ruta de los elementos robados a los ancianos asesinados.
Por su parte, desde la Oficina Judicial de Causas con Imputados No Individualizados (NN) existe preocupación porque no pueden encontrar a familiares de María Inés Gómez, la anciana asesinada en enero de 2009 en su casa de Pasaje Coffin 3066, a tan solo 50 metros del domicilio de los hermanos Cristian y Federico Santoro, y que para la fiscal Viviana Cingolani, "es la cabeza de los homicidios". La fiscal solicitó la colaboración de la población para tratar de hallar a un pariente que pueda aportar algún dato que ayude a esclarecer el homicidio de la mujer de 78 años.
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