Un importante empresario de la ciudad de Tandil vivió momentos de mucha tensión cuando sufrió un robo en su domicilio, ubicado en España 440. Se trata de Miguel Angel Marchioni, de 62 años, quien realizó la denuncia en la comisaría Segunda con la esperanza de mitigar el sentimiento de inseguridad e impotencia que hoy envuelve a su familia entera.
El hecho
El viernes alrededor de las 23.30, tres hombres ingresaron en el céntrico domicilio sin ejercer ningún tipo de violencia, ni en las puertas ni en las ventanas.
Uno de ellos se presentó con un arma de fuego con la cual amenazó a la familia e inmediatamente golpeó y maniató a Marchioni y a su esposa, María del Carmen Cagnoli de 61 años, en uno de los dormitorios.
Luego, redujeron a su hija Lucrecia Marchioni, de 31 años, y la trasladaron a la misma habitación donde se encontraban sus padres, mientras los otros dos hombres revolvían todas las dependencias buscando objetos de valor.
Finalmente, se alzaron con una notebook, 5 mil pesos en efectivo, un arma de fuego, varias alhajas y celulares.
Una experiencia
aberrante
Según informaron fuentes confiables a este Diario, los malhechores obligaron a las víctimas a permanecer acostadas en el suelo, con la cabeza mirando al piso. Mientras duró el asalto, sufrieron constantes amenazas de muerte de parte de uno de los delincuentes, que era el encargado de vigilar a la familia.
Además, el matrimonio y su hija recibieron varios golpes, y fueron encañonados con un arma con el objetivo de atemorizarlos y evitar posibles reacciones.
La esposa de Marchioni sufrió golpes en un ojo, mientras que su esposo los recibió en la cara donde padeció un traumatismo en un pómulo y una importante hinchazón en uno de los cachetes producto del ataque.
Sin embargo, la incógnita que se le presentó tanto a la policía como a la familia es el lugar exacto por donde ingresaron los asaltantes, ya que las puertas de la casa no estaban rotas ni forzadas y se encontraban cerradas con llave al momento del atraco.
De acuerdo a trascendidos, las víctimas suponen que pudieron acceder por la medianera trasera de la casa, pero todavía no hay confirmación de esta hipótesis.
“Parecían
profesionales”
Según declaraciones de la familia, pudieron evidenciar que el hecho fue protagonizado por una banda organizada y que no eran delincuentes improvisados en sus movimientos.
Además, actuaron con la cara cubierta por una media así como también tenían puestos guantes para no dejar ningún tipo de marca ni huella; y es justamente por esto que no se encontró ningún rastro que permita indentificarlos. u
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