Era una docena de ladrones que encañonó y maniató a 14 personas. Amenazaron con cortar el dedo y matar a un niño.
Los Vargas, los Arias y los Fernández, todos oriundos de Bolivia, coinciden en relatar que se despertaron cerca de las 0.30 al escuchar las patadas contra las puertas de sus ranchos, en esa finca de callejón Lobillo, en La Puntilla. Hay 50 m de distancia entre cada casa. También cuentan que irrumpieron entre 4 o 5 sujetos a cada vivienda, portando cuchillos, revólveres y hasta una escopeta.
Desalmados
A Juan Vargas (44) le rompieron la cabeza y le tajearon la espalda para luego maniatarlo junto a su esposa y cuatro de sus hijas. ‘Nos pedían la plata. Y hurgaron hasta en el piso y el techo, así encontraron la bolsa con 50.000 pesos que teníamos para pagar un terreno’, denunció. Además, les robaron un celular, dos mochilas, cadenitas y el medallón de oro de Melany, la séptima hija mujer de Vargas, reconocida como ahijada de la Presidenta. A metros de allí, la misma pesadilla sufrían Ediberto Fernández (50), su hija Claudia (22), su yerno Grosber (25) y sus dos nietos. Un ladrón se ensañó con Thiago (4), uno de los niños de esa casa. ‘Dame la plata o le corto el dedo al niño, nos dijo. Y le apretaba el cuchillo en su dedito. Apenas tenemos para comer, pero no nos creían. Después agarró del brazo a mi hijo y gritó: los vamos a colgar y lo sacó. Pero otro hombre se metió y dijo que dejaran a los niños’, relató Claudia. A esta familia le robaron 200 pesos. En el otro rancho, Mario Arias (40) y sus dos hijos adolescentes también eran golpeados y atados. Al hombre le pegaron tanto que le dejaron varios cortes en el cuero cabelludo. A ellos les sustrajeron 4 celulares y 1.200 pesos. Y el martirio duró hasta las 3, cuando huyó la banda.
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