“Sos boleta” le dijeron el lunes 3 de marzo a Juana, una habitante del barrio Máximo Abásolo. La amenaza se la hizo un hombre joven que andaba en moto. Ayer a la madrugada le balearon el portón de chapa de su casa en Huergo al 4800. Un tiro se incrustó en la habitación del hijo de una vecina. Pide a la Fiscalía que tome cartas en el asunto.
La mujer recibió a Diario Patagónico y señaló que al menos efectuaron siete disparos contra su vivienda en la madrugada. La denuncia fue radicada en la Seccional Séptima y la Policía de Criminalística comprobó que los plomos levantados en el lugar serían de pistola 9 milímetros.
Los disparos empezaron luego del partido de Boca-Racing del domingo por la noche. Sin embargo, Juana creyó que eran disparos al aire sin objetivo. Pero más tarde, ya en la madrugada del lunes, los tiros comenzaron a pegar en el portón de chapa de su vivienda.
“Tirotearon y casi mataron a mi vecino. La bala pasó por la cabecera de la cama”, dijo Juana sobre el recorrido de la bala que ingresó por la ventana de la casa vecina.
Juana es madre de los Adriazola, que han tenido antecedentes policiales en el sector, pero dice que ahora ya cambiaron de vida. “Mi hijo tuvo un intercambio de palabras hace dos años. Mi hijo está trabajando. Ya no está acá. Vivo con mi hija que tiene discapacidad y mis hijos chiquitos”, sostuvo Juana.
“Tiran de arriba, como yo estoy con los chicos no salgo. Andan en moto, y las motos son robadas. Yo le dije a la policía. Son pendejos que atacan la casa que nada que ver”, sostuvo la víctima de los tiroteos.
“SOS BOLETA”
Para Juana los agresores andan en moto. Y sospecha de los mismos que el 3 de marzo la amenazaron en plena tarde mientras regaba en la vereda.
“Sos boleta” le dijeron. “Yo estaba regando el patio, cuando vinieron a amenazarme”. Todo eso lo denunció en la Séptima.
“¿Por qué venís a amenazar a una mujer?” le reprochó Juana al agresor.
“Estos pendejos se están pasando porque casi mataron al pibe de al lado que nada que ver”, sostuvo ayer enojada por el ataque.
“Tirotean a lo tonto, son todos drogadictos. Quiero que el fiscal venga y me diga qué es lo que tiene conmigo y con la casa. Yo no tengo drama”, dijo la mujer que espera una respuesta desde la Justicia tras las denuncias por amenazas y luego por el abuso de armas.
“Mis hijos se fueron todos de la casa” dijo Juana para informarles a los atacantes que si tienen problemas con ellos, allí no viven.
En el caso trabaja la Seccional Séptima que investiga una causa que tendría relación con uno de los implicados.
Es que sobre las 4:45 de ayer un joven identificado como Eduardo “Lucho” Funes, de 22 años, ingresó al Hospital Regional con dos heridas de arma de fuego.
La Seccional Primera tomó intervención y le dio paso en la investigación a la Seccional Séptima.
Funes que sufrió una herida en una pierna y en el abdomen fue intervenido quirúrgicamente, pero no quiso dar detalles de la agresión. La policía cree que fue baleado en las inmediaciones de la Zona de Quintas 1 del Máximo Abásolo. Se investiga si el joven tuvo relación con los tiroteos a la vivienda de Huergo al 4.800 y en qué circunstancias fue herido.
Comentá la nota