Los baleó en la cabeza tras sufrir una golpiza

Los baleó en la cabeza tras sufrir una golpiza
Fue ayer en Lamarque. Un joven murió. El otro está gravísimo. El autor se entregó.
A fines de enero, precisamente el 25 de ese mes, ante una veintena de vecinos reunidos en Lamarque para tratar los problemas de inseguridad en el pueblo, Lucas Zuain (35) se quejaba del accionar de la Justicia y de la policía ante los reiterados hechos delictivos. Casi dos meses después, ayer a la madrugada, terminó matando de un tiro en la cabeza a un sujeto que lo atacó en la vía pública y dejó al borde de la muerte a otro joven. Zuain se entregó a la policía luego de disparar con un rifle hacia un grupo de jóvenes, uno de los cuales murió ayer pasadas las 19 en el hospital de Roca. El otro está gravísimo y en caso de sobrevivir podría quedar con irreversibles secuelas.

Los hechos se desencadenaron cerca de las 6, cuando Zuain caminaba con su novia. Al llegar a la esquina de 9 de Julio y Sarmiento, en la plazoleta de la fuente, cuatro sujetos lo golpearon salvajemente. Entre ellos estaba Juan Moya, de 24 años, ahora fallecido.

Tras el ataque, la mujer hizo la denuncia en la comisaría local. A sólo 200 metros de donde se había desarrollado la agresión está el predio de la Fiesta Nacional del Tomate, para la que se destinaron 100 efectivos policiales. A pesar de ello parece que nadie pudo evitar el ataque.

Ensangrentado, Zuain pidió ayuda a dos personas que pasaban en una camioneta. Lo llevaron hasta la casa de su madre, en la calle 9 de Julio, de donde salió con un rifle calibre 22 con mira telescópica. Los hombres asustados no pudieron negarse al pedido del hombre y lo llevaron hasta la calle Juan José Paso al 1000, en pleno corazón del barrio La Tablada –así lo declararon los ocupantes de la camioneta ante la Justicia–. Zuain se bajó a cierta distancia de una humilde construcción en cuyo patio se encontraban ocho personas reunidas, entre ellas sus agresores.

Según indicó el fiscal Miguel Ángel Flores, una vez en el lugar Zuain apoyó el arma en un poste de luz y comenzó a disparar. Hizo tres disparos: uno entró en la frente a Moya, con orificio de salida, y el otro ingresó en el pómulo derecho de un joven de apellido Soto, quien anoche peleaba por su vida en el hospital roquense.

"Tras efectuar tres disparos el arma se le trabó y no pudo seguir disparando", indicó Flores.

Sobre lo que pasó después, los investigadores tienen "un hueco en el tiempo", dado que no saben con certeza qué sucedió hasta que Zuain se entregó a la policía.

Según se ha podido determinar, Zuain fue sacado del lugar por su cuñado, un policía del ex grupo BORA, quien luego lo acompañó a la comisaría local, donde quedo detenido hasta ser trasladado a la unidad de Beltrán por temor a posibles represalias de allegados a las víctimas.

El cuñado, de apellido Santibáñez, fue demorado y quedó imputado por presunto delito de encubrimiento. Es porque la Justicia no había podido dar hasta el cierre de esta edición con el arma y las ropas de Zuain, aún cuando se realizaron allanamientos en la casa de la madre del hombre y en el pequeño departamento que alquila Zuain.

En el lugar de los hechos la policía dio con los casquillos de proyectiles de un arma calibre 22 Magnum, la munición que habría usado el detenido para disparar.

Muchos vecinos ayer hablaban de un hecho trágico con final anunciado. Es que desde hace años Moya y Zuain venían manteniendo cruces y diferencias, aunque hasta ahora el hombre que disparó siempre habría sido víctima de las agresiones.

Por caso, años atrás un grupo mantuvo literalmente secuestrados en su vivienda a Lucas Zuain y a su hermana, a quien le apuntaron con un arma de fuego en la cabeza. En ese grupo habría estado Moya. Desde entonces y hasta ayer ambos, sujetos protagonizaron varias peleas en distintas circunstancias.

La policía y la Justicia temían anoche que se volvieran a producir hechos de violencia, dado que la hermana de Zuain fue amenazada tras el asesinato.

Comentá la nota