El empresario Pedro Baldino salió al cruce de versiones que indicaban que de su empresa había salido la carga de langostino que contenía droga, descubierta en la planta Poseidón de Puerto Madryn.
Pedro, el referente del grupo empresario marplatense, se lo aseguró a REVISTA PUERTO, sentado en el escritorio de la planta baja de su establecimiento, en Triunvirato 1032.
“No tenemos nada que ver con el caso. Nosotros hicimos una venta a través de Maronti, de 50 toneladas de langostino a la empresa Insert SA, uno de nuestros clientes habituales. Fue a principios de abril y nos ordenó llevarla a Poseidón, en Puerto Madryn. Hicimos las guías de tránsito, remitos, todo”, contó el empresario.
Baldino cree que la confusión surgió de una información que surgió desde la Intendencia de Puerto Madryn y que luego comenzó a manejar el juez que entiende en la causa. “Han visto los listados de productos pesqueros que han ingresado a Puerto Madryn y se encontraron con nuestro langostino. Muchas veces el periodismo quiere informar rápido y se cometen estas equivocaciones”, argumentó el armador de buques fresqueros más importantes de Mar del Plata.
El empresario confesó no haber podido dormir en las últimas 36 horas y evitó posar para el fotógrafo. Dijo que estas versiones le generaron un problema familiar. “Yo ya estoy grande y no tengo problemas en atajar penales, pero ya hoy a mi hijo comenzaron a decirle cosas en la escuela. Ya entramos en otro terreno… somos una familia de trabajo que hace 60 años está vinculada con la industria pesquera local”, reveló.
Baldino señaló que fue la primera vez que le venden langostino a Insert SA y que la empresa pide que lo transporten a Madryn. “El langostino fue pescado el año pasado en la única marea que realizó el Mar Esmeralda, sobre el cierre de la temporada. Tuvimos problemas de frío, o se lavó mal y quedó manchado; no se lo podíamos vender a nadie”, aseguró.
Insert SA pagó el flete a razón de 10 mil pesos por camión para pelarlo en Puerto Madryn, donde la mano de obra especializada resulta más económica que mandarlo a pelar en Mar del Plata. “Ese langostino que nosotros transportamos a Poseidón para que lo pelen ya fue exportado, no tiene nada que ver con esto que encontraron”, reiteró el empresario.
Consultado por la coyuntura que atraviesa la industria pesquera, Baldino se mostró optimista en que “la Presidente de la Nación acomodará lo que haga falta para que la situación mejore”. En ese sentido remarcó que “el tipo de cambio va despacito mejorando y hemos acordado una paritaria más acorde que en otros años”.
Armador de casi una docena de buques fresqueros, Baldino sostuvo que la ecuación económica con las variables actuales le permite “salir empatado si los clientes te pagan” y que salvo en enero, que los tripulantes estaban de vacaciones, no dosificó el nivel de producción. “Todos los barcos están pescando. Alguno quizás se rompa, pero no regulamos la operatoria. Siempre vendemos el pescado fresco en muelle; montar una línea de producción sería competir con nuestros clientes”, aseguró.
El empresario describió a la pesca como un negocio con altibajos. “Un día estás arriba, otro al medio, otro abajo… Son ciclos. Ahora no estamos bien y quizás quien no tenga mucha espalda se dé vuelta”, graficó el armador.
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