Baldata y Alonso: "La oposición no busca voltear a Cristina"

Los diputados riocuartenses dijeron que no hay clima destituyente en el país y negaron poner palos en la rueda. Criticaron al Gobierno por victimizarse y le reclamaron diálogo para trabajar por la gente

Los diputados riocuartenses Griselda Baldata y Gumersindo Alonso negaron ayer que la oposición busque voltear a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y contraatacaron diciendo que es el Gobierno el que tiene una actitud autodestituyente. Esto dijeron en diálogo con PUNTAL.

-¿La oposición busca voltear a la Presidenta?

Baldata: -En absoluto. Creo inclusive que la oposición lo que está tratando de hacer es fortalecer las instituciones democráticas y el funcionamiento institucional, lo cual también va a dar la garantía de una estabilidad que todos queremos. O sea la oposición lo que hace es responder a una demanda que se expresó en votos el 28 de junio. En ese sentido está tratando de articular, aún dentro de la heterogeneidad que tiene, por lo menos en los temas en los que coincidimos que también van a dar fortaleza a la institucionalidad. Niego rotundamente la acusación de la Presidenta.

Alonso: -El concepto de la pretensión de destitución de la Presidenta y del Gobierno nacional es privativo y exclusivo del oficialismo. Realmente no he podido verificar sino, todo lo contrario, que haya algún sector político, social, económico, gremial o judicial que tenga esa actitud. Creo que es todo lo contrario. Porque qué es lo que hemos hecho desde la oposición en estos días. Frente al agravio al Parlamento argentino por parte de la Presidenta, lo que hicimos fue poner en marcha todas las comisiones con la pretensión de comenzar a dialogar, discutir y resolver los temas que les importa a los argentinos y no estas cuestiones en las que estamos empantanados. Estamos frente a una descalificación permanente hacia todos los que no piensan como la Presidenta. Eso es ir en detrimento de las instituciones. Hoy el desafío es fortalecer la institucionalidad.

-En este clima de fuerte tensión que está viviendo el país, ¿no corren el riesgo de convertirse en una oposición feroz?

B.: -No, tenemos que ser cuidadosos de eso y moverse dentro de lo que es el andamiaje jurídico. Es decir no salirse de la ley. Pero también como oposición tenemos la obligación de exigir el total apego a la norma más aún de aquellos que tienen la obligación y el compromiso de gestionar. Cuando la Presidenta dice que está defendiendo el gobierno porque hay posibilidades de golpe, yo digo que no hay Fuerzas Armadas como en otras épocas que generaron golpes de Estado, no hay un poder financiero y económico concentrado que esté en contra del rumbo de gobierno como ocurrió con (Arturo) Illia, no hay una burocracia sindical golpista como le tocó vivir a (Raúl) Alfonsín y no hay una oposición irresponsable que lleva camiones a vaciar supermercados. Hoy esa oposición está sentada en el Parlamento saldando las diferencias y buscando los acuerdos donde los hay. Es decir que no existe ninguna de las condiciones que puedan derivar en un golpe. Ni remotamente. Lo que sí creo es que el gobierno está buscando victimizarse y una retirada anticipada.

A.: -Coincido, sin duda. Yo no visualizo hoy a ningún sector que tenga una actitud destituyente. El ciudadano común se pregunta si ésta no será una actitud autodestituyente de la Presidenta. No la actitud destituyente de sectores a los que alude la Presidenta. La actitud de la oposición es tan contundente que quedó demostrado cuando se nombraron las autoridades parlamentarias. Allí dijimos que íbamos a ser respetuosos de la historia del Parlamento y les garantizamos la línea sucesoria. Hoy la Argentina necesita y merece que le demos un ejemplo. Hay legisladores de distintas expresiones políticas que vamos a priorizar la construcción de consensos y coincidencias y que jamás vamos a manejarnos con el criterio de la imposición. Y en ese sentido no hay una correspondencia de la Presidenta. El desafío nuestro va a ser reiterar nuestra actitud y ver si logramos esa correspondencia.

B.: -Y esto tiene que ver también con este abanico de fuerzas políticas. Hay un paso de construcción política desde la oposición admitiendo la diversidad.

-¿Por qué no hay que usar las reservas para pagar la deuda?

A.: -Creo que ése es un tema que hay que discutirlo. Ha habido una actitud de negación sistemática de resolverlo vía del Ejecutivo a través de los DNU. Lo que desde la oposición se ha solicitado es que rediscutamos el presupuesto nacional. Si en el Presupuesto 2010 está previsto el pago de capitales e intereses a los organismos multilaterales de crédito por qué la Presidenta pretende tomar del Banco Central la misma plata para destinar al pago de esos organismos. Nosotros queremos saber adónde van a ir esos recursos que quedarán liberados. Es un tema que se enriquecería si se sometiera a debate. Los DNU son contratos de adhesión: o los tomas o los rechazás. No los podés modificar. Esto es también lo que el ciudadano tiene que tener bien en claro. Lo que decimos nosotros es que presentemos un proyecto de ley que implique rediscutir el presupuesto y discutir el destino de las reservas. Porque del debate de eso sí se puede hacer una reconsideración y modificar artículos del proyecto.

B.: -Con respecto al uso de las reservas, decimos que nos parece que es necesario discutirlo. Es un debate que no se ha dado. Pero que no se puede hacer en el marco de este decreto por varias razones. Primero porque hubo una deliberada trampa.

Terminamos de sesionar el primero de diciembre y el 14 se envía el decreto que no es de necesidad y urgencia porque los vencimientos se producían recién en agosto. Si hubiese sido tan necesario e indispensable para la vida de los argentinos se podría haber llamado a extraordinarias para poder discutir esta cuestión. Y en tercer lugar lo que estamos dispuestos a discutir es la modificación de la carta orgánica del Banco Central porque se violó clara y contundentemente la ley. Cuando nos acusan de ser duros opositores y desestabilizadores, qué otro rol le cabe a la oposición sino aquel de exigir el fiel cumplimiento de la ley. Si renunciamos a ese derecho, estamos también perdiendo la legitimidad.

-Se habla de sacar una ley que avale el uso de las reservas a cambio de la coparticipación del impuesto al cheque. ¿Es posible esto?

A.: -Hay mucha gente sensata en el Parlamento argentino en todas las expresiones políticas. Y todos advertimos que estamos en un límite. Hay una absoluta mayoría que procura responsablemente buscar el equilibrio y superar esta situación. Por eso creo que es importantísimo el diálogo. Y esto presupone concesiones. Esto es absolutamente indudable. Yo estuve en el Senado cuando se analizó el tema de la modificación del impuesto al cheque. Es un tema que hay que discutirlo. Entonces debe haber de parte de la oposición una actitud de flexibilizar algún criterio como debe haberlo de parte del oficialismo para encontrar un punto de definición. Creo que hoy la Argentina, imperiosa e impostergablemente, necesita encontrar un punto de superación. El país está en el límite y en la mira del mundo con observaciones cada más fuertes. Tenemos posibilidades inigualables para resolver los problemas centrales que son la desocupación, la pobreza y la indigencia. Tenemos que generar las condiciones para que haya más trabajo y menos pobreza e inseguridad. Creo que hay un porvenir importantísimo. Pero tenemos que construirlo entre todos. Ojalá que la Presidenta replantee su actitud en cuanto a la amplitud que debe tener.

B.: -La Coalición Cívica lo que no va a aceptar es el chantaje. Primero porque el DNU es una violación de la ley y no corresponde la utilización de reservas para la finalidad que se le quiere dar por parte del oficialismo. Y segundo porque la coparticipación del impuesto al cheque, que es absolutamente necesaria para financiar nuevamente a las provincias, es también innegociable. Ellos no te pueden decir que te perdonan la vida pero te cortan las dos piernas. En todo caso sí discutir con el oficialismo el tema del financiamiento que dejaría de tener el Estado nacional si se decide lo de las provincias. En relación con la deuda, todos estaríamos de acuerdo en no pagar la que ha sido contraída de manera ilegal. Pero ese debate nos llevaría un año frente a cuestiones urgentes de resolver.

A.: -Ningún sector de la oposición puede pretender desfinanciar al Estado porque iríamos hacia su destrucción. Tenemos la responsabilidad como oposición de rediscutir y ver de dónde vamos a generar los recursos para que el Estado no quede desfinanciado. También queremos discutir la ley de coparticipación para reconstituir el federalismo en términos económicos y el fondo de reserva de ATN. Queremos dicutir con responsabilidad sobre el financiamiento del Estado. Sí pretendemos que nuestras provincias tengan autonomía y autarquía en el manejo de los recursos. Nuestra actitud es constructiva y de ninguna manera obstruccionista.

-¿Cómo ven en relación con esto la postura del gobernador (Juan) Schiaretti?

B.: -Yo soy muy crítica de la política del gobernador. Creo que tiene una actitud pendular acuciado por las circunstancias y las necesidades. Nosotros vamos a defender para Córdoba y los cordobeses todos los recursos y los ingresos que por derecho propio le corresponden. Pero también tenemos que controlar mucho a un gobierno que está gastando innecesariamente.

A.: -Para mí, el gobernador Schiaretti tiene grandes similitudes con la señora Presidenta. Es extraordinaria la disociación entre lo que expresaron Schiaretti y la Presidenta en su momento con la realidad. Schiaretti hizo hincapié en que era el gobierno que más viviendas, escuelas y rutas hizo en la historia de Córdoba. Pero por ejemplo cuando recorro en auto la provincia no veo esos kilómetros de rutas mejorados. Schiaretti ha tenido siempre una posición pendular y ambivalente.

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