Terminó el verano y el balance que hacen la mayoría de las heladerías es similar. Fue una temporada donde se registraron muy pocas ventas a comparación de otros años.
Hasta mediados de diciembre por los vientos y lluvias, no se registró un consumo sustentable que sí se incrementó durante las semanas de mayor presencia turística. Sin embargo, aún hay días con temperaturas cálidas y la venta ya bajó nuevamente como es habitual durante el otoño.
El kilo de helado actualmente ronda los 30 pesos y de acuerdo al comentario de los consumidores, ésta ha sido una de las causantes por las cuales la gente prefiere no darse estos gustos.
Las heladerías se han visto avasalladas por el aumento en los productos de elaboración de los helados y las subas en los alquileres céntricos. Además hay heladerías que pagan el 30% de impuestos, sin contar todos los gastos que habitualmente se ocasionan en estas empresas. Sin dudas los números muchas veces no cierran a fin de temporada y esto lleva a que durante los meses de invierno los comerciantes piensen nuevas alternativas de trabajo.
Comentá la nota