La bala que mató a Meyer tendría como destino otra persona

La bala que mató a Meyer tendría como destino otra persona

El autor del disparo había mantenido antes una disputa con el dueño de la casa, donde la víctima y su hermano fueron de visita el domingo a la noche. Pero cuando atacó el agresor, los hermanos estaban en el patio y fueron blanco de los disparos que realizó el sujeto. El sospechoso fue trasladado al Penal III.

 

Ricardo Meyer (27) fue asesinado de un disparo en el cuello que efectuó un sujeto desde un vehículo, aunque su intención habría sido intimidar al dueño de la casa, donde la víctima estaba de visita junto a su hermano, quien también recibió un disparo en el codo que le provocó una fractura.

 

Es que el principal sospechoso de efectuar los disparos, de 23 años, había mantenido una disputa con el propietario de la vivienda ubicada en 25 de Mayo al 650. De hecho la policía había tomado conocimiento antes que la vivienda del agresor, ubicada en la misma cuadra pero en la vereda contraria, había sido apedreada horas antes.

El muchacho de 23, a bordo de un Fiat 147, habría decidido cobrar venganza del ataque que sufrió antes y con un arma de fuego fue hasta la vivienda de su vecino y efectuó más de dos disparos.

Ricardo Meyer y su hermano habían ido a esa casa de visita y fueron blanco de los proyectiles, uno de los cuales resultó fatal.

El hecho, que fue anticipado por El Cordillerano on line, ocurrió el domingo a las 20.30 horas. La policía tomó conocimiento a partir de un llamado que daba cuenta de la presencia de dos sujetos heridos.

Cuando arribó el patrullero de la Comisaría Segunda, trasladó a Ricardo, debido a que era quien presentaba un cuadro de mayor gravedad, como consecuencia del impacto del proyectil en el cuello.

El otro herido fue derivado poco después en una ambulancia. Presentaba una lesión en el codo derecho y la fractura del hueso, como consecuencia del impacto del proyectil.

Los testigos indicaron las características del vehículo que poco después fue ubicado en un callejón del barrio 10 de Diciembre, donde el agresor tendría familiares.

La madre del sospechoso preguntó el motivo del secuestro del auto y en cuanto la policía le indicó lo que había ocurrido, el joven se entregó a los investigadores.

El vehículo fue requisado ante la presencia del Juez Ricardo Calcagno aunque hasta anoche no había sido posible ubicar el arma homicida.

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