Bajo presión, ediles le dieron más aire a Goye

Bajo presión, ediles le dieron más aire a Goye
Insultados por el gremio, aprobaron otro descubierto. También hubo aval a un desvío. Será para aguinaldos.
El Concejo Municipal aprobó ayer un nuevo permiso para girar en descubierto hasta un límite del 4,5% del presupuesto y también una excepción que permite al Ejecutivo usar fondos con destino específico para aplicarlos al pago de sueldos sin obligación de devolverlos al 31 de diciembre.

Con esos instrumentos, el intendente Omar Goye se comprometió a pagar los aguinaldos el próximo viernes 21.

La sesión extraordinaria convocada ante el pedido expreso de Goye, fue seguida por una multitud de empleados municipales, quienes insultaron a los concejales del Frente Grande por su negativa a aprobar el descubierto.

Finalmente la habilitación para los costosos adelantos bancarios fue aprobada por un plazo de tres meses y en los mismos términos que en junio y en septiembre pasados. Los votos no alcanzaron para convalidar también el plus del 2,5% que pidió Goye, porque en ese artículo al rechazo de los tres ediles del FG se sumó el de la radical Elena Welleschik.

De todos modos, el intendente confirmó que con la aprobación de la ordenanza siguiente (la prórroga para el reintegro de los fondos específicos) alcanzaba para los aguinaldos. Los municipales se retiraron satisfechos luego de hacer sonar los bombos y aplaudir a cada concejal que fundamentó su voto a favor.

El Ejecutivo demostró así que el proyecto que permite desviar dineros con destino prefijado (del fondo sojero) para el pago de sueldos y flexibilizar su devolución era en realidad un "plan B", habida cuenta de lo difícil que resultaría conseguir los votos para el megadescubierto del 7%.

El Frente Grande había anticipado en septiembre que no votaría nuevos permisos para elevar el techo de los adelantos bancarios si Goye no aplicaba medidas de reducción del gasto. Ayer el titular del bloque, Carlos Valeri, lamentó que "el tiempo pasa y nunca hubo un gesto de austeridad de Goye, de reconducir las finanzas, de achicar el gasto superfluo y de poner dinero donde corresponde, que es en la calle".

Recordó que habían pedido achicar la planta política, cerrar la casa de Bariloche en Buenos Aires y concentrarse en garantizar la prestación de servicios. Dijo incluso que el Soyem presentó tiempo atrás un plan de acción de contenido similar y también fue desoído.

"¡No servís para nada Valeri, te cagás en los trabajadores!", fueron algunos de los reproches que le gritaron los referentes del Soyem.

Welleschik, en tanto, dijo que no acompañaría el sobregiro del 2,5% y también fundamentó su voto en "la falta de austeridad, la cantidad de contratos políticos y los gastos sin mayor rendición".

Carmen Giménez (Frente Social del Pueblo) dijo que votar cada descubierto le deja "un sabor amargo" pero su sector político se propuso "construir y no destruir", por eso se inclinaba por "defender a los trabajadores".

Ramón Chiocconi (PJ) dijo que "los trabajadores en ningún caso deben ser la variable de ajuste, ni de un gobierno ni de una empresa", mientras que la presidente del cuerpo María Martini (PJ) atacó al radicalismo por dejar un municipio con 55 millones de pesos de deuda y "tener el tupé ahora de hablar de austeridad y transparencia".

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