El Consorcio de Gestión y el municipio emprendieron un relevamiento para verificar parámetros de sedimentos y agua, entre otros aspectos. Se tomaron muestras en distintos puntos para analizar el correcto desarrollo de las obras de dragado y para chequear el estado general del estuario.
El estudio pedido por la administración portuaria forma parte del plan de monitoreo de la obra de mantenimiento del dragado, con el fin de verificar que los barros que se movilizan no están contaminados, ya que de presentar parámetros por encima de los límites establecidos podrían afectarse otras zonas.
Por su parte, la comuna efectuó el relevamiento habitual de datos del estuario en el marco del Programa Integral de Monitoreo (PIM) que debe ejecutar su equipo de profesionales, agrupados en el CTE, a instancias de lo definido en el Comité de Control y Monitoreo, integrado por representantes de instituciones públicas y privadas de la ciudad vinculadas con el medio ambiente.
Los relevamientos se efectuaron anteayer, con embarcaciones del Consorcio y otras contratadas por ese ente.
En la oportunidad, los profesionales del CTE llevaron a cabo la segunda campaña de mediciones de la ría, de las cuatro previstas para este año. No obstante, Sebastián Serra, subsecretario municipal de Gestión Ambiental, estimó que podría agregarse al cronograma anual una quinta medición.
Estos relevamientos que la comuna realiza año a año sirven para constatar la evolución general de la ría. Por ello, los puntos de extracción de las muestras se respetan en cada oportunidad.
El trabajo encomendado por el CGPBB tiene por objetivo cumplimentar las exigencias del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), autoridad ambiental que constata que los sedimentos que se movilizan no estén contaminados y reúnan las condiciones propias del resto del estuario.
También se realizan estudios del agua, vinculados con la obra de mantenimiento de la profundidad del canal principal y de los sitios de amarre.
En caso de que algún registro supere lo tolerado por las normas vigentes, el OPDS deberá indicar las medidas correctivas.
Según indicó Alberto Carnevali, jefe del área Seguridad y Medio Ambiente del CGPBB, en diez años de mediciones y de trabajos de dragado ninguno de los valores medidos ha superado los denominados "límites de intervención".
"Los límites de intervención identifican áreas que están comprometidas por sus niveles de contaminación y su tratamiento debe ser controlado", explicó.
El CGPBB compara los valores con las normativas internacionales debido a que no hay legislación específica a nivel nacional. Se apela en este caso a los exigencias holandesas o canadienses y se ha constatado que los registros se encuentran por debajo de los valores de intervención previstos en esos países. De hecho, el OPDS también ha utilizado esos parámetros para evaluar los resultados que se han enviado desde Bahía Blanca.
"Las actividades de control sobre la ría son las que están direccionadas a efectos de cumplir con el Plan de Monitoreo de Dragado impuesto por el OPDS, el cual lleva más de diez años de implementación", dijo Carnevali.
La campaña que se hizo el martes, cuyos resultados se esperan para las próximas semanas, estuvo a cargo de profesionales del laboratorio IACA, quienes son los responsables de la toma de las muestras.
Los laboratorios contratados deben cumplimentar con la resolución 504/01 "Registro provincial de laboratorios de análisis industriales". Dicha resolución requiere que el laboratorio habilite sus instalaciones y convalide sus técnicas de muestreo con la autoridad ambiental.
Los trabajos apuntan a verificar parámetros que fueron requeridos por el OPDS en sus respectivas autorizaciones emitidas para la obra de dragado. Tanto en muestras de agua como de sedimentos, se miden metales pesados, turbidez, nitratos, organoclorados, organofosforados e hidrocarburos, entre otros elementos.
"A efectos de tomar conocimiento de las diferentes campañas, en otras oportunidades nos han acompañado profesionales de otros organismos. Por ejemplo, personal del CTE aprovecha la logística para tomar sus propias muestras", comentó el jefe del área Seguridad y Medio Ambiente del CGPBB.
Este tipo de campañas se realizan cada tres meses. Esto permitió que se efectuaran mediciones antes del dragado de mantenimiento que comenzó hace un mes, aproximadamente, y que el trabajo llevado a cabo anteayer presente parámetros posteriores a esa intervención, debido a que el trabajo de sostenimiento del calado ya se ha ejecutado en gran parte.
Las tareas de dragado de mantenimiento se realizan por un plazo de entre 30 y 45 días, en dos campañas anuales.
"Determinante"
"El Consorcio de Gestión del Puerto considera necesario y determinante que los planes de monitoreo en la ría de Bahía Blanca se lleven a cabo a efectos de evaluar su estado y para que la autoridad ambiental correspondiente tenga toda la información necesaria. Consideramos que una mayor información contribuirá a una mejor toma de decisiones en todo lo referente a las distintas obras y actividades realizadas en el sector", dijo el jefe de Seguridad y Medio Ambiente del CGPBB, Alberto Carnevali.
Alerta por un simulacro en el regasificador
La Municipalidad infraccionó a YPF porque no se comunicó un simulacro llevado a cabo en el buque regasificador "Express", lo cual implica una falta a los protocolos establecidos.
En la tarde de anteayer las autoridades de la mencionada embarcación, amarrada al muelle de Mega, decidieron realizar una prueba de la que también participó un remolcador y se hizo sonar una sirena.
El movimiento de personas, del buque y el ulular de la alarma causó alerta entre los trabajadores portuarios e industriales que se encontraban en el lugar, por lo que se comunicaron con el 911.
Una vez constatado lo sucedido, inspectores del CTE infraccionaron a la petrolera, por ser responsable de la operatoria del buque.
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