El bajo caudal se siente en balnearios

El bajo caudal se siente en balnearios
Las márgenes del río Limay presentan un considerable déficit en relación a los tradicionales niveles de agua que solían estar por encima de las escalinatas de los balnearios públicos y privados.

La temporada estival comenzó oficialmente el 1 de diciembre pero la gente pocas veces tuvo la oportunidad de disfrutar las costas del Limay, ya sea por el tiempo como también por la baja en el caudal del río.

Las márgenes del Limay muestran su déficit de los tradicionales niveles de agua que antiguamente estaban por sobre las escalinatas de los balnearios.

En el Albino Cotro (más conocido como Municipal) es donde menos cauce presenta. Niños y adultos tienen que descender varios metros de la escalinata hasta encontrar algo de lo que supo ser el curso de ese brazo del río.

“No tenemos agua suficiente para las bombas para suministrar el riego y eso se nota en el césped; además, se pueden romper. Lo máximo que se puede encontrar son unos 50 centímetros cúbicos que no es nada. Suerte que corre y no se estabiliza. Igual eso no desanima a la gente a venir a disfrutar para atenuar los días de calor”, dijo el intendente de Cepron, la Mutual de los Empleados Públicos, Lucio Martínez.

El brazo del río que surca los clubes presenta el mismo panorama y a medida que se van alejando del puente que permite el ingreso al Paseo de la Costa, el caudal va disminuyendo ostensiblemente.

Incluso estaban esperanzados que con el dragado que hizo el personal de Gendarmería debajo del puente iba a traerle más correntada, pero eso nunca sucedió.

Son varias las voces que coinciden en que esta situación no deja de ser un problema.

Ya en noviembre, informes de la Autoridad Interjurisdicional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) y del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) anunciaron que se esperaban “importantes descensos en los caudales y niveles de los cursos de agua superficiales para todas las cuencas hídricas de la provincia”.

“Mientras más bajo es el río, es más peligroso. La gente muchas veces no mide, se confía en que puede cruzar a los islotes mientras que la corriente sigue siendo fuerte en algunos sectores”, indicaron los guardavidas apostados en el balneario Río Grande.

Desde el lanzamiento de la temporada hasta ahora realizaron 17 rescates en ese tramo de la ribera, a pesar de que el mal tiempo redujo la concurrencia masiva a sólo seis días desde que empezó la temporada.

El subsecretario de Turismo del municipio, Roberto Martini, aconsejó a los bañistas a “no confiarse porque el Limay sigue siendo peligroso más allá de que este año pueda haber menor caudal”.

No obstante, indicó que estarán atentos al comportamiento del cauce, al tiempo que destacó el trabajo que se hizo para reacondicionar los baños y servicios sobre todo en el balneario Albino Cotro y Sandra Canale (ex Gatica), y los prestadores apostados en los espigones continuarán saliendo con las flotadas y el kayakismo.

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