Bajo agua: la ayuda llega lenta a los barrios y en Basail hay 50 evacuados

El segundo día de lluvias complicó la situación de muchos barrios, donde el escurrimiento del agua caída es muy lento. Carpincho Macho, Raota, Villa Itatí, Villa Seitor, Vargas II y muchas barriadas de la zona sur seguían con calles anegadas, cunetas colapsadas y patios bajo agua.

El responsable principal fueron los 57 milímetros que cayeron y los minibasurales, que tapan desagües y canales. El Ministerio de Desarrollo Social intervino en 46 puntos del Gran Resistencia, junto a La Tigra y La Escondida. Basail es la localidad más afectada, con 360 milímetros caídos y 50 evacuados.

En la madrugada de este miércoles el cielo se quebró en una lluvia que no paró hasta pasada la tarde. La llovizna persistente no permitió que el agua se escurra con rapidez y muchas zonas volvieron a inundarse.Basural. Detrás del campus de la Unne, en un acceso a Villa Itatí, la calle estaba repleta de bolsas de basura, las cunetas tapadas y el acceso era imposible.Chocolate. El agua que cayó volvió a inundar la calle principal de acceso a Carpincho Macho y era imposible entrar.A la intemperie. Don Clemente, como muchos vecinos de los barrios a la vera de la Ruta Nº 11, tuvo que salir a esperar el colectivo porque no se podía entrar por el anegamiento. Atrás, los micros de la línea 2 esperan que sus pasajeros lleguen.Desamparo. Amalia Acosta y su madre están al lado de la laguna de Villa Seitor y recibieron las bolsas de tierra para que evitar que el agua entre nuevamente en su casa.  

La calle trasera al campus de la Unne, que es uno de los accesos a Villa Itatí estaba repleta de agua con una montaña de bolsas de basura. La misma postal se repetía en Perón al 1900, en Villa Seitor, donde la laguna del lugar estaba rebasada y había inundado la casa de familia Acosta, donde vive una anciana con su hija.

En la zona de Carpincho Macho, Villa Elba y Villa Barberán, las líneas 2 y 3 esperaban a la vera de ruta para subir los pasajeros porque era imposible entrar por las calles inundadas y las obras de cloacas sin terminar, que removieron y aflojaron el terreno.

La zona sur de Resistencia fue la más afectada y hasta el mediodía estaban esperando las cuadrillas del Comité de Emergencia, cortando calles en barrios como La Rubita.

El mayor problema que se evidenció en la mañana fue la acumulación de bolsas de residuos. Los minibasurales estaban presentes en los barrios bajo agua, lo que evidencia que la falta de recolección o el depósito de basura en donde no se debe provocar la obstrucción de desagües.

En Villa Seitor, la familia Rubio comentó que el mayor problema que tienen es que personas en carros, camionetas y motos vienen de otros lugares a tirar basura al lado de la laguna. “Hoy tenemos rebalsada a la laguna, con basura flotando y eso entra en nuestras casas”, dijo doña Dora de Rubio. Justamente al lado de la laguna de Villa Seitor vive una anciana enferma, que ayer tuvo que ser asistida por desarrollo social con bolsas de tierra y arena para que no entre más agua en su casa.

Si bien no hay evacuados en el Gran Resistencia, la situación no mejoró en relación al martes y hasta el momento, cayeron más 200 milímetros de agua desde el viernes: casi el total de los que llovió en todo el mes pasado. Si las lluvias abundantes y persistentes continúan, además de la deficiencia en la recolección de residuos y la limpieza de los vecinos, el escurrimiento de agua será muy lento.

Operativo de asistencia

El punto más crítico de la provincia es Basail, donde llovieron más de 360 milímetros en los últimos dos días y fueron 50 personas evacuadas, que están recibiendo asistencia de Desarrollo Social y el municipio.

Hasta el momento, se llegaron a 46 puntos del Gran Resistencia, en donde Desarrollo Social entregó chapas de cartón, cobertores de hule, bolsas de arena y tierra y un módulo alimentario con alimentos no perecederos, como yerba, azúcar, leche, fideos, arroz y polenta.

La Administración Pública del Agua y Desarrollo Social revisaron los canales de Soberanía y Quijano, que son los que corresponden a la provincia, donde evidenciaron gran caudal de agua que viene de los barrios con basura. “Durante la mañana sacamos la basura con máquinas para evitar tapones, pero es necesario hacer una campaña de limpieza en cada barrio”, explicó el ministro Roberto Lugo. Y agregó: “Pudimos ver que en las costas de las lagunas hay minibasurales, que son los que complican el escurrimiento del agua”.

Desde Salud Pública se pidió a la población que vacié los recipientes de agua que están al aire libre para evitar la proliferación del mosquito que transmite el dengue y, que en lo posible, use calzado cerrado de goma.

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