La baja en los ingresos coparticipables condiciona los aumentos de sueldos

La baja en los ingresos coparticipables condiciona los aumentos de sueldos

A diferencia del año 2014, en lo que va del año hubo una desaceleración en los fondos que se reparten a las provincias.

De continuar una disminución de los fondos de Coparticipación Federal, las provincias se verían en serias dificultades al momento de ofrecer aumentos por la clara dependencia en el gasto de salarios. Catamarca será una de las más perjudicadas, porque sólo podría aumentar el gasto en un 29,6%, muy por debajo de los pedidos que están haciendo algunos gremios estatales, que rondan entre el 35 y 40%.

Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal, actualmente se encuentra en la mira la situación de las finanzas públicas provinciales, que está directamente relacionada con lo que pueda ocurrir con la generación de ingresos y con la evolución de sus gastos, entre los cuales figura preponderantemente el gasto salarial.

En un año electoral siempre surge el interrogante respecto al grado de dependencia de los fondos que el gobierno nacional transfiere a las provincias. La autonomía que tiene una jurisdicción para llevar adelante su gasto público es un tema que tiene aristas tanto económicas como políticas.

Una manera de analizar el grado de autonomía de las provincias o a la inversa, de dependencia económica provincial, es a través de un indicador que relativiza la importancia de la coparticipación en el total de recursos corrientes de cada una de las provincias. 

El resultado de este indicador, señala el informe, muestra que las diferentes provincias presentan una gran variabilidad en su grado de autonomía. Algunas jurisdicciones registran una alta dependencia, como es el caso de Formosa, donde lo que recibe por coparticipación representa el 89,3% de estos recursos, y La Rioja, donde el indicador asciende a 88,2%. Catamarca se encuentra en tercer lugar con un 85,9.

En contrapartida, la situación de CABA, Buenos Aires y Neuquén es claramente diferente, al evidenciar indicadores de una mayor autonomía. El informe detalla que en lo que respecta a la Coparticipación y Leyes Especiales, estos fondos cerraron el año 2014 con $303.919 millones, con una tasa de crecimiento de 37,1%, superior en siete puntos porcentuales al incremento de 2013, y a su vez fue el segundo más relevante después de 2004, medido en pesos corrientes.

Sin embargo, el año 2015 no comenzó con tan buena performance, ya que en el mes de enero se registró una desaceleración en los ingresos por este concepto, al nivelarse en $29.733 millones, un 28,6% superior a enero del año anterior. Incluso cuando se consideran los datos del mes de febrero se evidencia que el incremento acumulado en el primer bimestre fue del 31,4%. Esto implica una desaceleración de casi 6 puntos porcentuales respecto al año anterior. Por lo tanto, si en vez de incrementarse un 37% como en el año pasado, se supone que estos fondos efectivamente lo hicieran al 32%, de acuerdo a la estacionalidad habitual puede estimarse que 2015 cierre con un incremento cinco puntos porcentuales inferior al crecimiento de 2014, por lo que el consolidado provincial recibiría $15.200 millones menos por este diferencial.

Una manera de analizar el efecto que tendría esta desaceleración de la coparticipación es a través de estimar el impacto sobre los ingresos corrientes. Claramente, el grado de autonomía de las provincias influye notablemente en cuánto finalmente se desaceleren estos recursos. Por ejemplo en CABA, como las transferencias automáticas representan una pequeña porción del total de recursos corrientes, la desaceleración de la coparticipación conllevaría una ralentización de sólo un 0,5%. En contrapartida, en las provincias más dependientes de recursos nacionales como Formosa, La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero, sus recursos se verían afectados en mayor medida, superando la desaceleración el 4,3%.

Para tomar dimensión de la importancia de la evolución de la coparticipación para las finanzas públicas subnacionales, puede tomarse un caso hipotético en que cada gobierno hubiera planeado destinar todo el aumento en la coparticipación de 2015 para incrementar su partida de personal, de manera que una desaceleración en el crecimiento de los envíos federales automáticos debilitaría la capacidad de ofrecer subas salariales a sus trabajadores públicos.

En el informe detallan que el freno en la velocidad de crecimiento de los envíos automáticos repercutiría en dicho escenario en un freno en el ofrecimiento salarial que iría desde un 0,7% en CABA hasta un 10,3% en San Luis.

Puntualmente en lo que hace a Catamarca, de continuar con esta tendencia, las posibilidades efectivas serían reducidas al 29,6%, exclusivamente teniendo en cuenta el eventual freno en la coparticipación, según el IAAF.

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