Manifestantes musulmanes chiítas colmaron ayer las calles de Manama para demandar la caída del gobierno sunita del rey Hamad bin Isa al-Khalifa, en la mayor protesta en Bahrein desde los disturbios desatados la semana pasada.
Liderada por grupos opositores, la de ayer fue la primera manifestación organizada y se dio después de protestas espontáneas por parte de un creciente movimiento juvenil que utiliza las redes sociales para comunicarse.
Los manifestantes quieren una monarquía constitucional completa, a diferencia del actual sistema, donde los ciudadanos eligen un Parlamento que tiene pocos poderes y la política sigue en manos de una élite centrada en la familia Al-Khalifa que gobierna al país desde hace 200 años.
Lo que suceda en este pequeño país ubicado en el Golfo Pérsico, tiene especial importancia para Washington porque allí se asienta la base naval de la V Flota de Estados Unidos.
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