Un informe municipal engloba en esta situación a 131.209 personas: 21.635 habitantes son indigentes, mientras que el resto reviste la condición de pobres o “vulnerables”.
Cecilia Corradetti
ccorradetti@lanueva.com
De acuerdo con un reciente informe elaborado por la oficina de Estadísticas Sociales del municipio, un total de 131.209 bahienses, --es decir, el 42,6% del total de los habitantes-- integran la condición de “Vulnerables a la pobreza”, es decir, son personas indigentes, pobres o vulnerables.
Para ser exactos, esta dependencia de Políticas Sociales determinó que 21.635 personas de la ciudad son indigentes; 56.788 son pobres y 52.786 integran el rótulo de “vulnerables”. Y que todos forman parte del sector “Vulnerable a la pobreza”.
Las cifras en cuestión resultan más abultadas respecto de las difundidas a fines de 2016: por entonces se hablaba que, de la población local, estimada en 307.836 habitantes, 79.400 eran pobres y 20.600 indigentes. Es decir, alrededor de 100 mil bahienses eran pobres.
Se entiende por pobreza a quienes viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para comprar determinados bienes y servicios básicos. Según el Indec, para no caer en esta línea se debe percibir un ingreso no menor a los 13.155,83 pesos.
En tanto, quienes no acceden siquiera a los alimentos más necesarios son indigentes, además de pobres y esa línea quedó determinada por ingresos de 5.458,6 pesos para un matrimonio con dos hijos.
Por su parte, la vulnerabilidad puede definirse como la capacidad disminuida de una persona o un grupo de personas para hacer frente y resistir a los efectos de los vaivenes de la economía y, eventualmente, recuperarse. Se trata de un concepto relativo y dinámico casi siempre asociado con la pobreza.
Si bien el municipio cubre, de algún modo, al 96% de las personas indigentes de la ciudad, es decir, casi a la totalidad de los 21.635 habitantes que no pueden afrontar sus requerimientos nutricionales básicos, la ayuda para los pobres y vulnerables es escasa, del orden del 26% y 14%, respectivamente, señala el informe.
“Podemos observar que respecto de los hogares indigentes, los programas sociales de transferencias de ingresos alcanzan a cubrir casi la totalidad de los mismos, reduciendo su impacto a un cuarto para el caso de los hogares pobres y al poco más del 10% del total de hogares vulnerables a la pobreza en algún grado”, confirma la repartición municipal.
En efecto, casi la totalidad de los 21.635 indigentes que habitan en la ciudad de Bahía Blanca reciben distintos tipos de ayuda: se trata de 21.381 personas distribuidas en 5.465 hogares.
El programa más numeroso es la tarjeta social seguido por las ayudas económicas de Servicio Social, Promoción y Protección de Derechos y Salud, quedando en el último lugar los programas con contraprestación laboral denominados PRENOM y FOCAM
Reciben tarjeta social 18.426 bahienses que no pueden afrontar sus requerimientos nutricionales básicos. Se trata de un plástico que funciona de manera similar al de una tarjeta de débito, con comercios adheridos para la compra exclusiva de mercadería. El depósito mensual que efectúa el municipio es de 440 pesos.
“De todos modos, en determinados meses del año se agrega un plus para artículos varios, como garrafas, canasta navideña y escolares. Por caso, este mes se depositarán 640 pesos en forma excepcional frente a la llegada del invierno”, expresó un empleado del área.
En tanto, reciben ayuda a través del Servicio Social 2.972 personas –también indigentes--, mientras que 1.767 lo hacen a través de Promoción y Protección; 1.327 de Salud; 1.295 de PRENOM y 13 de FOCAM.
Una cuestión a tener en cuenta del informe es la atención de hogares con presencia de miembros discapacitados o con enfermedades crónicas, que se da en el 0,6 promedio de cada familia. La atención a estas realidades es compartida tanto por la tarjeta social como por la ayuda de Salud.
De este modo, según insiste el trabajo, “se estaría alcanzando a cubrir casi la totalidad de las familias indigentes, aunque el impacto se reduce a un cuarto de los hogares pobres y al 10% de los hogares vulnerables a la pobreza en algún grado”.
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