Bahía retoma su ritmo luego del embate climático del sábado

En cuatro colegios y un jardín de infantes no hubo clases, mientras que varios comercios céntricos aún se encontraban sin electricidad o con sectores anegados. Aunque los problemas no tienen la misma magnitud que en las capitales provincial y nacional, las personas afectadas reclaman soluciones.
A pesar de los días que ya habían transcurrido desde el temporal que azotó a nuestra ciudad durante la tarde del sábado, varias instituciones educativas y negocios céntricos seguían ayer padeciendo las consecuencias.

Al regresar del feriado largo, muchos debieron enfrentarse a un panorama sumamente desalentador, que incluyó derrumbe de techos, interrupciones en el suministro de la energía eléctrica o sectores aún inundados dentro de comercios o escuelas.

Si bien las lluvias se mantuvieron durante los últimos cinco días, el sábado, en apenas 20 minutos, cayeron 29,2 milímetros acompañados de un intenso granizo, una situación por demás infrecuente en Bahía Blanca. Luego continuaron las precipitaciones, que desde el domingo en adelante no fueron tan furiosas pero sí persistentes, lo cual acentuó la complejidad de una situación que, pese a no generar perjuicios como los registrados en La Plata y Buenos Aires, igualmente provocó numerosos inconvenientes.

En este marco, y como si el conflicto docente que mantiene alejados de las aulas a miles de alumnos no fuera suficiente, ayer se conoció que los colegios La Inmaculada, María Auxiliadora, Marina Coppa, el jardín de infantes Nº 912 y la Escuela Media Nº13 (Colegio Nacional) no pudieron dictar clases.

En el Nacional se derrumbaron parte de los techos de al menos tres cursos y una buena parte del cielorraso del hall de entrada, en el cual se podían percibir dos grandes agujeros.

"Estamos esperando que el Consejo Escolar envíe el personal para hacer las reparaciones porque a raíz de los derrumbes quedaron muchos cables sueltos", dijeron directivos del establecimiento ubicado en Sarmiento al 100.

En el jardín de infantes Nº 912, ubicado en Teniente Farías al 500, algunas aulas permanecían inundadas, a la vez que debieron cortar el sistema eléctrico por la presencia de agua en paredes y techos. "En estas condiciones no se pueden dar las clases", sostuvo la secretaria Andrea Picardi.

En María Auxiliadora hubo varios espacios inundados. "La tormenta fue tan grande que se taparon muchos desagües y eso generó que el agua se acumule. De todos modos estamos trabajando en la limpieza y podemos asegurar que mañana --por hoy-- las clases se van a desarrollar normalmente", afirmaron desde la institución.

Como otro ejemplo, la Alianza Francesa debió suspender el dictado de sus clases de idioma por tener afectadas sus instalaciones de la primera cuadra de Fitz Roy.

Comercios. También se registraron inconvenientes en diversos comercios céntricos, algunos ubicados en la renovada semipeatonal Alsina, los cuales no tenían luz desde el sábado pasado.

"Los operarios de Edes están desde el domingo buscando dónde se encuentra la falla subterránea que generó el corte, pero no la pueden encontrar. Estamos sin poder atender al público", dijo la encargada de un local de ropa masculina ubicado en Alsina al 100.

Además se conocieron inconvenientes en algunos locales de las Galerías Plaza, donde en plena tormenta rebalsaron dos tapas de desagües que provocaron inundaciones en negocios y pasillos. Varios negocios padecieron graves filtraciones desde los techos.

"Fue un desastre, el agua que caía arrastraba heces de paloma y murciélago. Algunas paredes de mi negocio quedaron manchadas y con visibles signos de humedad. Perdí mucha mercadería", dijo la propietaria de un local, que de todos modos pudo reabrir su negocio.

Similares fueron los problemas que sufrieron comerciantes de Sarmiento al 200. Un negocio de decoración para el hogar y otro de ropa para niños padecieron filtraciones de agua en sus techos, que ocasionaron pérdidas económicas considerables.

"Se taparon las canaletas con el granizo y eso generó que el agua se acumule en los techos hasta que en algunos sectores se produjeron rajaduras. En ambos negocios había varios centímetros de agua", explicó uno de los comerciantes.

Cuánto

60 milímetros, aproximadamente, cayeron en Bahía Blanca entre el sábado y ayer. Marzo, con 87,5 milímetros, cerró por encima de su promedio histórico de 79,4. Para hoy los pronósticos indican que el clima seguirá húmedo e inestable.

La ciudad tampoco está preparada

La infraestructura de Bahía Blanca no está en condiciones de dar una respuesta adecuada si recibiera una lluvia que en menos de dos horas superara los 100 milímetros.

La aseveración fue realizada ayer a "La Nueva Provincia" por el secretario municipal de Obras y Servicios Públicos, ingeniero Rubén Valerio, en referencia a los serios inconvenientes que se registraron en las últimas horas en la Capital Federal y La Plata.

"Es muy difícil contar con una infraestructura urbana capaz de soportar lluvias extraordinarias como las ocurridas en las últimas horas en esos lugares", indicó Valerio.

Agregó que el municipio mantiene en "muy buenas condiciones" todo su sistema de desagües pluviales, así como el entubado del Napostá y el derivador del Maldonado, para que puedan funcionar en su máxima capacidad.

"Pero es claro que una lluvia inusual generaría problemas en los barrios más bajos o los que no están favorecidos por la topografía. Para ese caso es necesario estar en condiciones de dar el auxilio necesario", indicó.

Consideró que, a su criterio, "no se justifica" contar con una estructura de desagües para "casos extraordinarios" que puedan registrarse una vez cada siglo.

"Serían trabajos costosísimos sin un sentido práctico", apuntó.

Refirió que en los últimos años se han realizado varias mejoras en la materia, a partir de la concreción de colectores pluviales, aunque reconoció que existen al menos dos obras importantes que siguen postergadas.

"Tenemos desde hace tiempo los pedidos para los pluviales detrás del Barrio 5 de Abril y del Bajo Rondeau, cuyos proyectos están terminados", mencionó.

Señaló que ambas obras deben ser financiadas desde los Estados provincial y nacional, con una inversión del orden de los 20 millones de pesos.

El Concejo, estropeado

El cielorraso de placas de yeso del bloque de concejales de la UCR roto, a causa de las numerosas goteras aparecidas durante las últimas horas, es una de las muestras más evidentes de la afectación que sufrió el edificio del Concejo Deliberante, en Sarmiento 12.

Paredes llenas de humedad, agua en los pisos, papeles mojados y sistemas eléctricos fuera de funcionamiento son algunas de las consecuencias del temporal en una estructura que, según el propio presidente del cuerpo, necesita de urgentes inversiones en mantenimiento.

"Esta no fue una lluvia de las habituales y por ello generó la rotura de techos y filtraciones en las paredes, además del anegamiento en varios sectores. Personal de limpieza estuvo trabajando intensamente y ya estamos volviendo a la normalidad, poniendo nuevamente en marcha el sistema informático que fue desconectado para que no corra peligro el personal", dijo Carlos Moreno Salas (FPV), quien estimó que el acto de apertura de sesiones ordinarias se desarrollará hoy con normalidad (ver más información en la página 6).

Para evitar que estos inconvenientes se repitan, el oficialista Moreno Salas dijo que más allá de los arreglos de menor envergadura deberá pensarse la "reubicación de este lugar" o llevar a cabo una inversión importante en el edificio.

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