Bahía se sumó a los masivos reclamos

Bahía se sumó a los masivos reclamos
Con el marco de una noche impecable desde lo climático, una columna de cuatro cuadras marchó desde el Teatro y por distintas calles del centro. La manifestación convocó a familias con hijos pequeños, estudiantes, matrimonios y jubilados y fue contra la inseguridad, la corrupción y el proyecto de reforma judicial.
Con mucha bronca, ya que, según confesó, toda su vida generó trabajo y obró por derecha "mientras el gobierno continúa con anteojeras", se mostró el empresario industrial y agropecuario Juan Eizaguirre, uno de los manifestantes que ayer se convocaron en las puertas del Teatro Municipal para protestar contra la inseguridad, la corrupción y la reforma judicial, entre otros puntos.

En el marco de una fantástica jornada --a las 20.30 la temperatura era de 25 grados--, la convocatoria osciló las 4.000 personas.

A las 19.57, la extensa columna de familias, matrimonios con hijos pequeños, mujeres mayores, estudiantes y grupos de amigos inició la caminata, que siempre se desarrolló en forma pacífica, entonando el himno y agitando banderas y pancartas con todo tipo de inscripciones.

El recorrido se inició en la intersección de Alem y Alsina y continuó por esta última arteria para luego bordear la Plaza Rivadavia generando una importante alteración en el tránsito vehicular a raíz del corte de las calles aledañas.

Así, los bocinazos en medio del embotellamiento resultaron una verdadera constante durante alrededor de una hora y generaron también una sucesión de protestas, aunque de otro tipo.

"Estuve en las anteriores y hoy vuelvo porque me preocupa la inseguridad física, pero también la de no saber qué sucederá en el futuro. La cosa está difícil, no se puede planificar y me indigna ver cómo muchos se han enriquecido a costillas de otros", reflexionó Eizaguirre, acompañado de sus hijos y con su lustrosa cacerola a cuestas.

"¿Quién es la alternativa? No lo sé, pero este gobierno es un `verso' y estoy `podrido' de seguir pagando impuestos y vivir en el subdesarrollo", reflexionó.

"He tenido la posibilidad de viajar y conocí países más pobres que están mejor que nosotros", aseguró. Y agregó: "Llegué a tener más de 240 empleados, todos en regla, pero ahora el mismo Estado genera empleo en negro".

Indignada, tal como se definió, Marta Dencor, viuda, de 80 años, fue con su cuchara y su jarro de acero inoxidable a las puertas del teatro.

"No me gusta nadie de todos estos políticos, verdaderos estafadores", disparó, sin dejar de hacer ruido.

--¿Al menos logró la jubilación?

--¡Si, claro! ¡Me había olvidado...! Pero igual me dan vergüenza --exclamó, y se despidió pidiendo disculpas.

Muchos de los empleados y comerciantes situados a lo largo de Alsina también se hicieron oír en las puertas de los locales.

Sandra Pachetti, de 39 años, fue una de ellas: "Que se pongan las pilas. No puedo estar ahí pero apoyo desde acá. Quiero seguridad, educación, salud... Hoy es todo un desastre, los políticos no están dando el ejemplo", criticó.

"En pánico"

Un poco más atrás, Agustina, una joven mamá que prefirió no mencionar su apellido, empujaba el carro de su beba Antonia, que observaba atónita el "espectáculo", emponchada en una bandera argentina.

"No sé si hay más o menos gente que en las marchas anteriores. Yo sólo sé que vengo porque estamos en pánico y no hay Justicia ni libertad. Las leyes están para cumplirse, pero también hay derechos", expresó esta "laburante" que dijo no avizorar un futuro.

Beatriz, cordobesa y bahiense por adopción, expresó que la presidenta fue elegida por el pueblo y que "hay que respetar su decisión".

"Pero me parecen terribles las últimas medidas que atentan contra una Justicia independiente. No digo que se vaya (por Cristina), porque la votamos, pero que tenga la apertura de cambiar lo que corresponde", puntualizó.

Enérgica, Teresa Fernández, de 19 años, dijo que acudió sin que nadie la convenciera.

"Sólo hace falta ver lo que pasa en el país. Con eso basta", definió, categórica, mientras enfatizó, con su cartel casero en manos: "Y ella con sus relojes y sus carteras, mientras los hospitales se vienen abajo".

Pancartas

"Fijate qué zapatos te combinan con el traje a rayas"; "Yo amo la Constitución"; "Libertad"; "No nos metan más el perro" y "Fuera dictadura Korrupta", fueron ayer algunas de las inscripciones que pudieron leerse en las muchas pancartas desplegadas a lo largo de las cuatro cuadras de manifestantes.

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