Estuvo 70-65 atrás a 1m41s y 74-70 a 38s. Pepe le dio vida, Williams robó una clave a Laprovíttola y Rivero se llevó los honores con 5 puntos vitales que revirtieron todo.
Aunque, claro, el panorama para Bahía Estudiantes asomaba sombrío cuando Lanús escapó a 10 a 6m18s del final; o cuando estuvo 5 arriba restando 1m41s o seguía 4 al frente quedando 38s3/10.
Sin embargo, Pepe Sánchez se cargó al equipo al hombro durante el último lapso, Williams le manoteó una pelota clave a Laprovíttola a 12s. y Rivero se calzó el traje de héroe con una bomba a 32s. más un doble clave a 1s9/10: 75 a 74.
La última, con 1s9/10, la tuvo Lanús con el saque lateral en el que intentaron "colgársela" a Battle, pero Williams se interpuso, la rozó y la bola picó y salió del campo.
¿Final? Después de cinco minutos de deliberaciones en la mesa de control, los árbitros decidieron que no. Que el partido debía continuar con el granate reponiendo desde el costado opuesto. Así fue, aunque con el desconocimiento general de cuánto quedaba por disputarse porque jamás apareció en el electrónico...
Lo cierto es que Boccia intentó un alley oop con Battle que Juanma Torres eclipsó con una tapa a ¡dos manos!
Ahora, sí. Respiro, delirio y latidos normalizados. Bahía Estudiantes se adjudicó un éxito sacado de la galera por la 24ª fecha de la segunda fase de la Liga Nacional.
El resumen del trámite del encuentro en sí, fue discreto.
El anfitrión inició el pleito careciendo de ideas, algo que mejoró con el ingreso de la dupla Sánchez-Nailon. Pero el triple de Lucas Pérez le permitió a Lanús ganar 19-14 el 1ºC.
Para el lapso siguiente, Williams se pegó a Prato y también colaboró en ofensiva. Sin embargo, tomó protagonismo Martina: en ofensiva aplicó 5 unidades y atrás le provocó errores a Torres. Arriba el granate 30-25.
Con la dupla Nailon-Williams fue la manera de reaccionar de Estudiantes, plasmando un 8-2 por el que pasó a liderar (33-32).
Las terceras falta seguidas de Battle-Mc Farlan-Laprovíttola fue un aliciente albo.
Mientras, en el rectángulo nadie sacó ventajas, excepto cuando Davis cerró un doble más adicional: 41-39. Allí Estudiantes se secó peligrosamente durante más de 4m, hasta que lo destrabó Nailon. Pero, obviamente, en el medio Lanús se encargó de establecer un 8-0 con Battle como eje para escapar 47-41.
Con Pepe dando ventajas físicas más dos triples en fila de Prato, el granate enmudeció el estadio (60-50).
Pero el campeón olímpico tiró su fuego sagrado en la cancha para comenzar la remontada (anotó sus 15 puntos en el 4ºC) y usufructuó una técnica a Pérez mientras sus compañeros volvían a creer en que se podía. Y se pudo. Construyeron una victoria en equipo.
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