Bahía Blanca, el distrito con la menor tasa de homicidios en la Provincia de Buenos Aires

Bahía Blanca, el distrito con la menor tasa de homicidios en la Provincia de Buenos Aires
En el 2012, en nuestro distrito, mataron a 3,50% cada 100 mil habitantes, mientras que la contracara fue el Departamentoi Judicial de San Martín donde el porcentaje llegó a 11,1 homicidios. Detrás se ubicaron La Matanza (9,6) y Mar del Plata (9,1). Son datos oficiales que incluyen femicidios y robos.
El departamento de San Martín encabeza el listado de 18 distritos judiciales de la provincia de Buenos Aires con la tasa más alta de homicidios. En 2012, hubo allí 81 hechos, en 28 de los cuales estuvieron involucrados menores de edad. Así, la tasa llegó a 11,1.

Por robo, riña, después de una violación, por “encargo”, venganza, femicidio, “gatillo fácil” y, en algún caso, sólo por la decisión de matar, en la Provincia se registran 7 homicidios dolosos cada 100.000 habitantes.

Es la escala más alta de Argentina, superior a Capital Federal.

Aunque distante de grandes capitales como San Pablo o México (DF), la tendencia resulta inquietante.

La ecuación es aún más grave en algunos distritos del Conurbano, donde viven 10 millones de personas –el 67% de la población total provincial– y se superan los 9 homicidios por cada 100.000 habitantes. Los datos oficiales corresponden a 2012. Revelan por qué la sociedad bonaerense (casi 16 millones de personas) instala entre sus prioridades la demanda de seguridad pública.

Según el Ministerio Público Fiscal de la Provincia, el año pasado se cometieron 1.196 homicidios dolosos. Es decir, un crimen cada ocho horas.

De ellos, 70 en ocasión de robo y 153 en jurisdicción del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.

Estos datos marcan que existe un espacio complejo y muy amplio donde se desarrolla el delito. La creencia más extendida es que el robo violento mata más gente. No obstante, de ninguna manera presupone una relativización del problema.

Según el informe, la tasa es de 7,65 por cada 100.000 habitantes.

Un escalón más arriba que el registro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que, en 2011, tenía 6,57 homicidios. La tipificación de doloso es cuando el agresor intencionadamente quiere provocar la muerte de otra persona.

Y puede ser por una simple venganza o “criminis causa”, cuando se mata para ocultar otro delito como un robo o una violación. Están también los crímenes agravados: típica consecuencia de violencia intrafamiliar, que no excluye en algún caso la agresión mortal de hijos contra padres.

Hasta hace varias décadas, la Provincia tenía zonas de remanso en seguridad. Por estos días, la situación inestable por el tema llegó hasta los pueblos del Interior.

¿Cómo está en relación a otras ciudades o países de Latinoamérica? En Colombia hubo en 2010 –último relevamiento– 15.459 asesinatos, con un índice de 33,4; mientras en México hubo 20.585 crímenes, con una TH de 18,1.

En 2009, en Brasil hubo 43.909 asesinatos y una TH de 22,7. Más cerca, en el mismo año, en Chile se cometieron en ese período unos 630 homicidios, con una tasa de 3,7. Y esa época, en la Argentina hubo 2.215 crímenes (5,5). Venezuela muestra una línea ascendente: en 2012 se cometieron 16.072 asesinatos, un 14% más que el año anterior. Así, la tasa es de 54 homicidios cada 100 mil habitantes.

Según los datos oficiales de la Provincia de Buenos Aires, el departamento judicial de San Martín (que incluye además Tres de Febrero, José C. Paz, Malvinas Argentinas y San Miguel) registró una tasa de homicidios del 11,18%.

En el de La Matanza, que involucra a casi 1.800.000 personas, durante 2012 se cometieron 171 homicidios, ocho de ellos en ocasión de robo, con una tasa de 9,6. Y en la jurisdicción judicial de Quilmes (que abarca también los distritos de Florencio Varela y Berazategui) se registraron 121 muertes dolosas (9,07), 14 en ocasión de robo.

Bahía Blanca y Junín tuvieron en igual período las tasas más bajas de homicidios de la Provincia, con 3,50 y 3,64, respectivamente.

En el primer departamento judicial se consignaron 22 hechos y en el de Junín (que abarca a otros ocho partidos) 10, dos de ellos en ocasión de robo, como el que sufrió Sandra Colo, en un pelotero.

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