Los azules del PJ se contuvieron una vez más. Un día después de recibir otro golpe presuntamente propiciado por el vicegobernador Carlos Ciurca en el Concejo Deliberante de General Alvear, ratificaron la decisión de preservar la paz en el justicialismo mendocino.
La cara del posible rival de Alejandro Abraham, el crédito de La Corriente Peronista, se está discutiendo intensamente en el cuartel azul. Por ahora, la nómina tiene cuatro nombres. Se trata de Jorge Giménez, el intendente de San Martín, Jorge Tanús, presidente de la Cámara de Diputados, la ex diputada nacional Patricia Fadel y hasta un hombre que ya está en el Congreso: Adolfo Bermejo, que en caso de concretarse la maniobra, pasaría del Senado a la Cámara Baja.
Estrategia azul. La estrategia azul, de todos modos, consiste en diferenciarse de Ciurca. El vicegobernador recorre la provincia sin descanso reclutando voluntades a favor de La Corriente en todos los departamentos, incluso, por supuesto, los gobernados por los azules. Se jacta de haber juntado una tropa poderosa, muy difícil de vencer en la interna. La agresiva estrategia del número dos incluyó el lanzamiento precoz del candidato a diputado nacional del sector: Alejandro Abraham.
Los azules, al parecer, no arrancan con tanto poderío y por eso el candidato todavía no surge. Pero además ostentan una diferencia de estilo. "Nunca tiraríamos un nombre que no hubiéramos consensuado con el gobernador, porque no hay que poner la carreta adelante del caballo: acá lo importante es la gestión del Gobierno", recalcó el intendente Giménez, quien además es el vicepresidente del partido.
Giménez también indicó que la definición de los asuntos pendientes del año electoral (primero y principal: si las elecciones serán unificadas, como proponen los azules; o desdobladas, como sugirió el vicegobernador) no podrán ser demorados mucho tiempo más por Pérez.
Los azules se amparan en la posibilidad de salir bien parados de cualquier batalla con La Corriente gracias a que son muy disciplinados respecto del kirchnerismo nacional. Aportan pruebas: el gobernador desplazó a una mujer de Ciurca (Nidia Martini) de la titularidad del Instituto de Juegos y Casinos y colocó en su lugar a Carlos Bianchinelli, un delfín de los hermanos Bermejo.
En la intimidad también dicen que si la guerra con Ciurca se profundiza, incluso podría rodar la cabeza de algún ministro enrolado en el bando contrario.
Frente al presunto poderío del adversario, los referentes del sector azul lanza por último una advertencia: "No somos ningunos novatos, tenemos historia, sabemos cómo hacer las cosas".
Incidente en Alvear. El último foco de conflicto para los justicialistas apareció en General Alvear. Fue, quizás, el hecho más grave desde que empezaron los cruces, ya que produjo un efecto concreto.
Ocurrió que el intendente azul del departamento, Juan Carlos de Paolo, perdió la conducción del Concejo Deliberante a manos de un dirigente de la oposición interna del PJ: Víctor Luis Gutiérrez.
Como antes, Fadel utilizó Facebook de arma y acusó directamente al vicegobernador por la maniobra. "Lamentable lo de Ciurca", se quejó. "Amén de estar ofreciendo cargos por doquier para poner un presidente que responda a él, lo más terrible es usar la desgracia ajena para apropiarse del presidente del concejo en General Alvear, mientras el intendente está con un problema personal. ¡Dios mío! ¡Pasó todos los límites!", escribió la actual funcionaria del Banco Nación.
Aunque el vice se desentendió de la maniobra, hubo otras reflexiones amargas en el PJ. "No se le hace eso a un amigo que está en un mal momento. Es de mala persona", expresó Giménez, a quién también un drama familiar lo sacudió el año pasado.





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