Desde hace años se reclama un nuevo viaducto que conecte las capitales del Chaco y Corrientes a partir de ser considerado clave para el sector productivo y el denominado corredor bioceánico, pero también por el crecimiento del tránsito vehicular en la región.
La intendenta de Barranqueras, Alicia Azula, se pronunció a favor del segundo puente.
De todos modos mencionó que “cuando intervienen todos los estamentos, gubernamentales, empresarios, sociales y al estar los intendentes la gente de las comunidades se apropia del proyecto y logran ser incluidos en la agenda política y así empiezan a cobrar fuerza”.
Azula dejó claro que su localidad que conoce las dificultades que existen en la actualidad por la situación del tránsito y que es necesario abordar entre todos las soluciones, pero al mismo tiempo den participación especial a los municipios porque “tenemos que estar preparados al impacto que puede llegar a tener un nuevo puente en lo que hace a accesos, tránsito, para de esa manera empezar a tomar las previsiones necesarias y llevar adelante trabajos complementarios que pueden resultar beneficiosos”.
Poco monto
Si bien ahora tomó un renovado impulso la idea del segundo puente a través de lo que sería un emprendimiento privado a través de una empresa China, hay que destacar que el Poder Ejecutivo Nacional para este año no asignó partidas importantes para un proyecto de esta naturaleza, ya que solamente presupuestó 2 millones de pesos, pero con la salvedad que hacia el 2018 se prevé llegar a un monto de 620 millones de pesos. Con esto las previsiones de inversión son ínfimas para un proyecto de semejante trascendencia y solamente aparece como una obra a largo plazo, que estará atada a los vaivenes del país.

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