Un avión hidrante del Plan Nacional de Manejo del Fuego y otra aeronave de un piloto local ayudaron a controlar las llamas y aliviaron el trabajo que vienen realizando desde el lunes bomberos y guardaparques en el cerro San Javier. Las llamas destruyeron unas 22 hectáreas. Alarma por la sequía y la quema de cañaverales.
Durante toda la tarde, las aeronaves hicieron innumerables viajes entre el Aeroclub de Yerba Buena y el epicentro del siniestro, a la mitad de la subida al cerro, donde cuatro columnas denotaban claramente los lugares donde el fuego destruía todo a su paso y que arrasó la vegetación en la cima.
Ramón Imbert, jefe de guardaparques del Parque Sierra de San Javier, fue el encargado de coordinar las tareas, que se extendieron hasta minutos antes de las 20.00 y que contaron con la participación de bomberos voluntarios de Yerba Buena, Tafí Viejo, Lules y Las Talitas, empleados municipales de la primera ciudad, miembros del cuerpo de guardaparques y vecinos que se acercaron para colaborar.
Debido al incendio, las únicas vías que hasta el cierre de esta edición seguían habilitadas para acceder a San Javier eran la de Villa Nougués (ruta 338) y la de Raco (341). Se estima que la ruta tradicional para trepar al cerro (la número 340) se habilitará en las próximas horas, luego de que se constate que no hay más peligro de que caigan piedras o ramas de árboles destruidos por las llamas.
Además del viento del Norte y la sequía, lo que dificultó la tarea de extinguir el incendio fue la dificultad para acceder a la zona afectada, que es boscosa, con suelo de roca suelta. "Las llamas se internaron hacia el oeste y se encuentran en una zona de casi imposible acceso, sólo nos queda proteger la ruta porque hay un frente que avanza hacia ella", había advertido por la mañana Hernán Rodríguez Salazar, jefe de los bomberos de Yerba Buena.
En este contexto, la llegada de un avión hidrante desde la Nación, en el marco del Plan Nacional de Manejo del Fuego, sumado a otra aeronave que está permanentemente en la provincia, facilitaron en gran medida la tarea de los bomberos y guardaparques. La aeronave de la Nación tiene una capacidad de 2.500 litros de agua, que ayer fue cargada de las cisternas con las que cuenta el Aeroclub.
Según estimaron las autoridades de Defensa Civil, las hectáreas afectadas por el siniestro fueron aproximadamente 22.
La quema de caña y los cortes de energía
Los cortes de energía que se registraron el martes y ayer por la tarde, a raíz de una baja de tensión, fue atribuido por las autoridades de la empresa Transnoa, encargada del transporte de la electricidad, a la quema de cañaverales.Oscar Mealla, gerente de la firma, informó en diálogo con LV7 que el corte del martes, que dejó sin luz a medio Tucumán, a la totalidad de Santiago del Estero y a parte de Catamarca, se debió "al problema nuestro de cada día: las quemas de cañaverales, que provocaron el desenganche de varias líneas de electricidad". La explicación, según el gerente de Transnoa es la siguiente: "Las líneas que transcurren por el campo transportan su electricidad. Esa quema que se produce genera un cortocircuito dejando sin servicio a una importante fracción de la población". De cualquier modo, Mealla sostuvo que en menos de una hora el servicio fue restablecido. "En otra línea que va de El Bracho hasta Río Hondo apareció un problema en otra línea adicional pero no pasó a mayores", advirtió.
"Hace 20 años que existían estas quemas de cañas que generan corte, hemos participado de todas las reuniones de Defensa Civil, Medio Ambiente, ONG y no pudimos cambiar la conciencia", lamentó.
Comentá la nota