El último, ocurrido a las 14, a 80 kilómetros en dirección oeste-noroeste de la localidad de Cafayate, fue el más intenso y alcanzó 5.5 grados en la escala de Richter.
Los sismos fueron registrados en la red nacional entre las 10.53 y las 14, dos de ellos en las afueras de la capital salteña y el restante en la localidad de Cafayate.
El primer movimiento tuvo epicentro 27 kilómetros al oeste suroeste de la ciudad de Salta, con una magnitud de 3.5 grados en la escala de Richter.
El segundo sismo, registrado a las 11.23, se ubicó a 20 kilómetros en dirección oeste-suroeste de esa ciudad, casi a modo de réplica del anterior, con 3.1 grados en la escala de Richter.
El último, en tanto, ocurrió a las 14.03, a 80 kilómetros al oeste-noroeste de la localidad de Cafayate, con una magnitud de 5.5 grados en la misma escala.
Si bien, algunos de los sismos fueron percibidos levemente por la población, las autoridades dijeron que no se reportaron daños en ninguna de las localidades, pero que la gente se conmovió por los episodios telúricos.
Los sismos se sintieron en las provincias de Santiago del Estero, Catamarca y Tucumán donde los medios periodísticos describieron la preocupación de los habitantes que viven conmocionados por los fenómenos que ocurren.
El último movimiento registrado en la Argentina ocurrió el pasado jueves a las 11:35, y su epicentro se ubicó a 35 kilómetros en dirección nor-noroeste de la ciudad de Mendoza, en el flanco este de la Sierra de Uspallata. La magnitud del sismo fue de 3.7 grados en la escala de Richter.
De acuerdo con el Inpres, si bien, la región noroeste ha soportado terremotos destructivos en los últimos 400 años, éstos no han afectado mayormente a las zonas densamente pobladas y, en consecuencia, no se le ha dado al problema sísmico la importancia que realmente tiene en función del elevado nivel de peligro sísmico potencial.
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