Bariloche amaneció con un cielo cubierto de cenizas que cayeron sobre la ciudad, distinta a la de 2011, cenizas de partículas finas, similares a talco suspendido en el aire, cubriendo el cielo totalmente. Residentes y turistas, tomaron las medidas con calma, comprando barbijos y comprando agua envasada. Por la noche se observó un número importante de vehículos comprando nafta.
Ayer Bariloche mostraba una imagen de un día feriado, el transporte urbano de pasajeros con frecuencias de día feriado, calles con escasa presencia de personas, los bancos sin atención y el Hospital Zonal con guardia y atención de emergencias.
Vecinos y vecinas que debieron trasladarse hasta sus lugares de trabajo, apelaron a utilizar pañuelos y algunos, barbijos. Desde la intendencia de afirmó que “los barbijos se repartirán a partir de hoy a través de las juntas vecinales”.
Turistas que caminaron las calles céntricas, tomaron las medidas con calma, esperando se supere “este momento para poder regresar en avión”, manifestaron.
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