Representantes de partidos que componen Unión por Chaco participaron de una reunión con Aída y Bruno.
En la ocasión se realizó un balance del trabajo que se está desarrollando. Ratificaron apoyo a la fórmula.
El trabajo de base que lleva adelante la precandidata a gobernadora Aída Ayala logra avances sostenidos en la incorporación de nuevos cuadros políticos que resuelven apoyar a la dupla que la intendenta de Resistencia conforma con Bruno Cipolini pese las presiones que ejerce Convergencia para conservar su poderío territorial en distintos distritos.
El ejemplo más reciente de la consolidación de Aída de cara a las elecciones de este año se dio en las últimas horas en Pampa del Indio, hasta donde la intendenta capitalina llegó acompañada por su coequiper de la fórmula para encabezar una reunión de dirigentes radicales que, al terminar el encuentro, confirmaron su apoyo a la dupla.
El radicalismo de Pampa del Indio fue históricamente un ariete de Convergencia pero Ayala -como sostuvo una calificada fuente de la UCR local- se puso en el bolsillo a los correligionarios que compartieron con ella una ronda de conversaciones donde la propuesta de unidad radical se entrelazó con la oportunidad de llegar al Gobierno.
«La convicción de que Aída es la primera referente de nuestro partido con chances de llegar al poder después de mucho tiempo es su principal fortaleza», admitió el mismo informante a LA VOZ DEL CHACO tras regresar de la gira por Pampa del Indio.
Tales afirmaciones se pueden comprobar al observar la reacción de históricos dirigentes que aún sin romper lazos con Convergencia recobran la esperanza de ser gobierno con la opción ayalista. Lo de Pampa del Indio muestra ese panorama interno, donde los radicales históricos buscan la forma de respaldar a la jefa comunal sin romper lanzas con el patriarcado rocista.
La constante de los militantes y dirigentes del interior es transmitirle a Ayala una sensación de respaldo que quizás no se exprese taxativamente en los ámbitos partidarios para guardar las formas en el terreno institucional del partido, ya que el respeto por Convergencia persiste, pero la realidad indica que la intendenta capitalina sigue poniendo fichas en una búsqueda de consensos constante.
El crecimiento de Ayala se evidencia en los mitines partidarios como una consecuencia de su estilo de trabajo en el que conjuga gestión y militancia en un equilibrio que sus adversarios no pueden alcanzar por la sencilla razón de que los adversarios que enfrenta la jefa comunal provienen del semillero parlamentario. Ninguno de los que se anotaron en la carrera interna de la UCR logra eclipsar la experiencia en ejercicio de gobierno de Aída, cuya figura -sin embargo- simboliza lo nuevo en el escenario provincial.
Las encuestas encargadas tanto por el oficialismo como la oposición muestran la curva de sostenida evolución de una candidata a gobernadora que trabaja sobre la esperanza de los radicales de volver al poder pero que al mismo tiempo anuda acuerdos con los sectores independientes que, al comparar propuestas, se inclinan por la opción ayalista ante la sensación de anarquía que inspira un justicialismo en virtual estado de acefalía.


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