Es inminente el retorno a la función pública del destituido intendente de General Rodríguez, Marcelo Coronel. El máximo tribunal de Justicia definiría a su favor y autorizaría su vuelta al cargo. Ante esto, Juan Pablo Anghileri, aquel primer concejal que lo acompañó en la lista electoral de 2007 y asumió el cargo de intendente interino cesanteando a todo su gabinete, daría un paso al costado
Pasó por todas: acusaciones por corrupción y malversación de fondos, estuvo involucrado en el tema de la ruta de la efedrina y hasta en una idílica historia de amor con la joven reina de la Fiesta de la Industria local.
Parece que Marcelo Coronel, el hijo del “almacenero del pueblo”, aquel joven empleado de La Serenísima, vuelve a protagonizar un nuevo papel: Tiempo de revancha.
A fines del mes de septiembre, la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires resolvió como innecesario el tratamiento de las pruebas ofrecidas por el intendente destituido, y elevó las actuaciones a la Procuradora General de la Corte Suprema, María del Carmen Falbo.
La resolución fue firmada por Hilda Kogan, Eduardo Julio Pettigiani, Héctor Negri, Eduardo Néstor de Lázzari, Daniel Fernando Soria, Juan Carlos Hitters y Luis Esteban Genoud.
Ahora, Falbo deberá emitir el fallo para determinar el futuro político del ex alcalde. Es inminente la resolución que podría autorizar su regreso al cargo del cual fue destituido en marzo de este año, y que ocupa interinamente Juan Pablo Anghileri.
Coronel estaba acusado de varias irregularidades vinculadas a la administración: irregularidades en los sorteos respecto de las preadjudicaciones del Plan Federal de Viviendas, falta de contestación a comunicaciones del HCD y realización de descuentos indebidos a agentes municipales, ade-más del plus que cobraba en su dieta por el título, supuestamente falso, de licenciado.
En una charla exclusiva con La Tecla, Marcelo Coronel cuenta cómo está viviendo este momento previo a su inminente retorno. “Sin duda, si eso sucediera, sería justicia”, afirma, esperanzado por el fallo de la Corte.
No obstante, desde su exilio “virtual”, apunta los dardos a la gestión interina de Juan Pablo Anghileri. “Si nos vamos a poner a enumerar las cosas que sucedieron después de mi suspensión, realmente, el que está en mi lugar no tendría que estar”, dice, y agrega: “Uno de los motivos de mi suspensión fue el sorteo del Plan Federal de Viviendas (realizado en octubre de 2009), que lo hicimos ante escribano público, y ahora hace meses que están entregando las viviendas ‘a dedo’ y sin ningún tipo de sorteo”.
Consultado por La Tecla, el actual intendente interino, Juan Pablo Anghileri, retruca estos dichos de Coronel. “No sé quién lo está asesorando, pero si dijo eso es un mentiroso compulsivo, porque la adjudicación fue realizada por el Instituto de la Vivienda, por decisión mía y avalada después por el Deliberante”, dice el alcalde suspendido.
Marcelo Coronel también se defiende de otro tema: “Se cuestionó mi título (como administrador de Recursos Humanos en la Universidad de Belgrano), y se demostró que lo tengo”. Y agregó que la irregularidad por la que lo acusaban desde el HCD no era tal: “Se cuestionó lo que yo cobraba, lo que figuraba, y no la realidad. Yo cobraba un diez por ciento de mi sueldo, que es como si tuviera un título secundario, y yo tengo título universitario; lo que pasa es que ellos consideraban, creían, que yo cobraba el veinte por ciento por tener título universitario. Esto quedó avalado y certificado por el Tribunal de Cuentas”.
“Yo estoy deseoso de volver, simplemente porque quiero regresar a mi puesto, que la gente me dio para ocupar. Quiero limpiar mi nombre”, destaca el suspendido jefe comunal.
“Tuve gestos muy gratos en la política, pero otros muy desagradables, como la traición de muchos ‘compañeros’, como el caso de mi primer concejal (en clara alusión a Juan Pablo Anghileri), que me dolió muchísimo”, agrega.
Para Marcelo Coronel esta experiencia fue, de alguna manera, reveladora, ya que trazó una línea entre los “leales” y los “traidores” a su “equipo”.
Juan Pablo Anghileri, aquel primer concejal que lo acompañó en la lista electoral de 2007, quien asumió el cargo de intendente interino y cesanteó a todo el gabinete de Coronel, daría un paso al costado, si la Suprema Corte levanta los cargos, y dejaría que el suspendido jefe comunal vuelva a su despacho. No obstante, las cosas no están igual que antes, y se vislumbran tiempos de mucha turbulencia en el intestino de la gestión del municipio de General Rodríguez. ¿Quién tiene la pelota?

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