En los días en que el clima no resulta favorable para la playa, cobran vida las arterias comerciales, sobre todo en esta época en la que todas las vidrieras exhiben los carteles de grandes descuentos de fin de temporada.
Los descuentos se muestran en las vidrieras.
Así, desde la costa hasta la calle Tucumán, las distintas marcas se agrupan en locales de primera selección y de segunda, más conocidos como "outlet", tanto de tejidos, como de camperas de abrigo y, en el último tiempo, se sumaron las marcas de ropa de surf.
En el local de Alpine Skate reconocieron que no sólo los días lluviosos se incrementan las ventas, sino que "toda la temporada se trabajó bien, así que el que se queje o llore, está mintiendo", sentenció Marisa desde atrás del mostrador.
Mientras que unos clientes preguntaban sobre la impermeabilidad de una determinada campera, la empleada del local aseguró que "sigue vigente la tradición de venir a comprar los abrigos a la avenida Juan B. Justo", a la vez que enumeraba los descuentos que van desde el 20 al 50 por ciento, de acuerdo al tipo de prenda elegida.
Así las cosas, se puede conseguir una campera para lluvia desde $ 150.
Las marcas de ropa de surf también muestran todo tipo de descuentos, especialmente las prendas de verano, como los trajes de baño, tanto femeninos como masculinos, y las musculosas y remeras, que parten desde los $ 50.
Los outlets también incluyen los tejidos, como Raffaeli Giardino, donde se pueden conseguir el típico escote en V a partir de los $79.
Las lanas más requeridas para las prendas son "el cashmilon y el bremer", mientras que los modelos varían "de acuerdo al gusto del cliente, aunque pueden ser los cardigan o las típicas camperitas de lana con cierre", señalaron las vendedoras Gabriela y Yésica, de Océano.
En esa casa también reconocieron que "los días que no se puede ir a la playa se trabaja más, pero nosotros contamos con una clientela fiel que, como conoce nuestra calidad, vuelve años tras año".
Algo parecido fue lo que hizo la familia Volpe, de Comodoro Rivadavia, que adquirió "varias prendas para el invierno, como camperas y algunos pulóveres. Es que no venir acá es como estar en Mar del Plata y no comer alfajores".
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