El domingo 27 de julio se dispuso la clausura del puente sobre la Avenida Laureano Maradona por reparaciones y para evitar un posible derrumbe. En principio se había dicho que sería solo una semana, pero a hoy, 25 de agosto, no hay maquinarias ni obreros trabajando en el lugar. La gente, sobre todo los comerciantes, se muestran muy preocupados por ello.
Con la presencia del Ministro de Gobierno, el Intendente de la Capital y el Jefe de la policía entre otras autoridades, se determinó el cierre de la circulación a todo tipo de vehículos sobre el mencionado puente. En su parte inferior se habría observado que la tierra alrededor de la estructura estaría cediendo por lo que, por precaución, se decidió evitar todo tipo de circulación hasta que se verifique que la zona sea segura.
Desde entonces se dispuso el uso de la Avenida Ribereña para descongestionar el tránsito. Una avenida que, todavía no se inauguró oficialmente y que según habían dicho las autoridades municipales y provinciales, “solo restaban detalles”. No obstante, a los 15 días de comenzarse a utilizar, sobre uno de los carriles se formó el primer agrietamiento y hundimiento del suelo, lo que llevó a que los agentes del gobierno dispusieran que se realizara los trabajos de reparación, cerrando parcialmente el paso de los vehículos por el mencionado carril. Además, los trabajos en la Avenida Maradona no muestran avance alguno: no se ven ni maquinarias ni obreros en el lugar y la obra está paralizada.
Ya hemos escrito y dicho mucho respecto de la “celeridad” de los trabajos y de la calidad de los mismos, pero, lo que es menester ahora, es entender la situación que atraviesan las personas que día a día deben lidiar con un aislamiento obligado, los más castigados: los comerciantes.
Muchos vecinos de la zona norte, miran con asombro las calles vacías y cómo los autos y personas se pierden a lo lejos, muy lejos de sus comercios.
“No me queda otra que cerrar nomás, porque no viene nadie, entonces, tenemos que esperar hasta que se resuelva esto, no hay opciones”, dijo un comerciante de poli rubros.
“Nos dijeron que una semana nomás iba a ser, pero si no trabajan nunca, vamos a estar así mucho tiempo y nosotros vivimos de esto, necesitamos que nos traigan soluciones”, se quejó una mujer, dueña de una pequeña tienda, ubicada sobre la Avenida Maradona del lado hasta donde no llegan los vehículos por el corte del puente.
Desde la Comuna poco se dijo al respecto de la fecha estimativa en que se vuelva a habilitar el tránsito sobre la transitada arteria. Mientras tanto, los comerciantes son los más castigados y los que exigen una pronta solución al problema que atraviesan.
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