La Avenida Central está en marcha con cuatro frentes de trabajo

Tareas preliminares sobre las vías del ferrocarril. La UTE encaró en tres tramos la limpieza y el retiro de las vías. Además verifican la ubicación de los servicios subterráneos.

Poca a poco la imagen de los terrenos atravesados por las vías del ferrocarril empieza a cambiar. En los lugares en que sólo había pasto, escombros y residuos, aparecieron las máquinas viales y un grupo de obreros para encarar los trabajos preliminares de la futura Avenida Central, que cincunvalará la ciudad de San Luis, desde Donovan hasta cercanías del camino a Pescadores. En cuatro frentes arrancaron las tareas esta semana, tras la firma del contrato de obra entre el gobierno provincial y una UTE integrada por cuatro constructoras.

Las empresas encararon las primeras acciones en forma separada. Ayer El Diario de la República recorrió el tramo de la avenida de los Andes entre avenida Sucre y Sarmiento, que fue "asignada" a Alfa y Omega. Un pequeño cartel naranja con la inscripción "Precaución, máquinas trabajando" advertía de la presencia de una pala cargadora, una motoniveladora, dos camiones de grandes portes destinados a transportar tierra, vías y durmientes; y también de dos "estaciones totales", un aparato que sirve para nivelar y hacer mediciones. Junto a ellos, ocho obreros que respondían a Esteban Franco, quien se presentó como capataz.

Mientras la motoniveladora avanzaba en la limpieza y el emparejamiento del predio, dos obreros hacían el trabajo más duro: el de desoldar las juntas que acuñaban cada tirante de las vías. La tarea requirió mayor esfuerzo en varios sectores donde las vías estaban enterradas y fueron tapadas por el tiempo. Es que el último tren pasó hace 19 años.

El movimiento que, por el momento es cíclico, se repite todos los días de 8 a 18, dijo Franco, quien aseguró que han recibido comentarios a favor de la obra por parte de los vecinos del barrio Pueyrredón, a excepción de los dueños de un lavadero ubicado en Sucre y Ejército de los Andes que usan parte del predio para lavar los vehículos. "Les dije que eleven el reclamo por nota", admitió el capataz.

Mientras el calor empezaba a apretar, Juan Suárez buscaba un respiro en la sombra de los árboles, junto a uno de sus hijos y sus nietos, para hacer el seguimiento visual de las obras. "Es un adelanto muy grande para nosotros porque con el tiempo va a querer meterse gente a adueñarse del lugar, tal como ya sucedió en varias oportunidades", alertó el vecino.

Consciente de que habrá una revalorización de las propiedades, Suárez dijo que la ejecución servirá para determinar "la línea" en que finalizan los terrenos y para embellecer lo que hoy son fondos de viviendas.

Sin embargo, una de las mayores expectativas que generó en el vecino es que junto a la construcción de la otra mano de circulación y de una colectora para el acceso vehicular, la UTE hará una obra hidráulica que contribuirá a resolver el cuarenta por ciento de los problemas de desagüe de la ciudad.

La confirmación de la acción que irá en paralelo llegó de la mano de Carlos Amprino, el apoderado de la UTE. "El desagüe se hará en todo el trayecto. Irá todo entubado con cañerías de hormigón de ochocientos a mil doscientos milímetros de diámetro, que llevarán cámaras intermedias para que ingrese el agua en las intersecciones de las calles", dijo quien hace diez días firmó el contrato de obra con la provincia.

Junto al de Ejército de los Andes, hay otros dos frentes donde realizan los movimientos previos al levantamiento de las vías. Uno es desde Aristóbulo del Valle a Falucho y está a cargo de la firma Green. El otro lo asumió la compañía Alquimaq entre las calles Riobamba y Carlos Pellegrini. "Estimamos que en 30 días estaremos terminando el retiro de los hierros", anticipó Amprino.

Sondeo de interferencias

El cuarto frente iniciado por el grupo de empresas no tiene lugar fijo porque se desarrolla a lo largo de toda la longitud del Corredor Vial. Consiste en el "sondeo de interferencias", una acción que sirve para verificar que la ubicación de las cañerías de gas, agua, cloacas, fibra óptica y energía eléctrica coincida con lo que dicen los planos. "Esta tarea es muy engorrosa porque seguramente unas interferencias habrá que correrlas, otras que rehacerlas y algunas que encamisarlas", detalló el apoderado de la UTE, quien calculó que la constatación demandará sesenta días.

No obstante, Amprino adelantó que en veinte a treinta días estarán en condiciones de emprender, en forma paralela, las obras hidráulicas y vial en aquellos sectores donde hayan chequeado la ubicación de los servicios y también hayan retirado las vías y los durmientes.

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