Miembros del Sindicato de Trabajadores Municipales de Avellaneda cortaron otra vez la avenida Pavón para exigir una recomposición salarial y un aumento en la bonificación de fin de año. En este marco, advirtieron que el 2011 será de "pelea constante" si no consiguen lo que le exigen a la Comuna.
En el marco de un nuevo capítulo de enfrentamiento entre el Sindicato de Trabajadores Municipales de Avellaneda y el Departamento Ejecutivo, los miembros del gremio cortaron ayer avenida Pavón para volver a exigir la actualización de sueldos, un incremento en la bonificación de fin de año y mejoras de condiciones de trabajo, específicamente en el sector de Salud.
“Se cortó media calzada de Pavón por una hora y se hizo una asamblea. Asistieron 300 personas. Quedamos en volver al plenario de delegados y los militantes al palacio municipal el día jueves y cortar la avenida Güemes”, señaló en diálogo con Info Región el secretario general adjunto del gremio, Daniel Averza.
En este contexto, el dirigente coincidió con la apreciación del líder del sindicato, Rubén “Cholo” García, que aseguró que “se espera un año de pelea constante en Avellaneda”.
“Ese año de pelea ya empezó, porque el pedido es el mínimo vital y móvil en la provincia y en la nación. Va a ser con el Ejecutivo de Avellaneda y todos los de la provincia”, vaticinó.
Lo cierto es que hoy se acercaron a la protesta el secretario de Salud de la comuna, Luís Parrilla y el secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano del municipio de Avellaneda, Carlos Florentino, en pos de entablar un diálogo que dirima parte del conflicto.
“Los compañeros le informaron sobre la problemática que hay en el área. Hablaron de las condiciones de trabajo que son pésimas, que en el hospital anda uno de los cinco ascensores que tiene, que falta personal en el área de zoonosis y en las unidades sanitarias y que faltan condiciones de trabajo”, enumeró el gremialista.
“No creo que pueda dar soluciones a la parte de lo que convoque a la (mesa) chica, pero en lo que se habla de condiciones de trabajo este hombre propuso abrir una mesa donde se discuta esta problemática. Ojala el Ejecutivo dejará las vacaciones y tuviese en cuenta que los trabajadores están cobrando mil pesos de sueldo básico”, criticó.
Por último, el gremialista aseguró que aún no se definió la fecha para discutir paritarias en el distrito, hecho que ya sume en la tensión a otras comunas, como Lanús, donde los trabajadores adelantaron que pedirán entre el 25 y el 30 por ciento de aumento.
“No nos llamaron ni pusieron fecha. La última reunión fue cuando dejamos el petitorio hace dos semanas”, recordó.
“Nosotros tendríamos que haber fijado el sueldo de enero pero generalmente las paritarias terminan a fines de febrero o marzo. Lo que habíamos quedado este año es en hablar del tema del presupuesto para poner el aumento salarial en el cálculo de recursos para cobrar a partir de primero de este año. Eso no se cumplió”, concluyó Averza.
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