Las facciones tucumanas, en consonancia con las conducciones a nivel nacional Dirigentes pretenden normalizar la central obrera, que en la provincia se encuentra dividida desde el 2009.
Las dos facciones de la Confederación General del Trabajo (CGT) de la provincia tienen los ojos puestos en Buenos Aires.
Ante el anuncio de negociaciones entre los secretarios generales de los tres fracciones nacionales de la CGT, las seccionales de Tucumán se unificarían al son del acuerdo que se gesta entre Hugo Moyano, al frente de la CGT Azopardo; Hugo Barrionuevo, titular de la CGT Azul y Blanca; y de Antonio Caló, que encabeza la CGT Balcarce. La escisión se precipitó en 2012, cuando Caló asumió oficialmente al frente de la central cercana al kirchnerismo.
“Estamos trabajando tanto a nivel nacional como a nivel local para la unificación de la CGT. A nivel país, se convocará a un plenario en Mar del Plata, probablemente en enero. En Tucumán estamos dialogando con varios sindicatos para impulsar la unificación de la CGT a nivel local”, explicó Jesús Pellasio, referente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre). El objetivo es aunar fuerzas para defender los intereses de los trabajadores, consignó Pellasio, de la CGT opositora.
Moyano, Barrionuevo y Ricardo Pignanelli -Smata- (en representación de la CGT Balcarce), encabezaron el 18 de diciembre un mitin en conjunto con cientos de dirigentes sindicales para unificar un pedido de bono navideño al presidente, Mauricio Macri. En ese plenario deslizaron el deseo de unificar a la CGT para fortalecer el movimiento obrero frente a la inflación y devaluación del peso luego de la eliminación del cepo al dólar. Habían planificado un nuevo encuentro el 24 de diciembre, pero suspendieron el cónclave a raíz del conflicto por los despidos de la empresa Cresta Roja, que había dejado el tendal de 5.000 desempleados.
“Nosotros pertenecemos a la CGT que conduce el compañero Moyano (Camioneros). Nuestra prioridad es sanear y consolidar el movimiento; los trabajadores tenemos que tener participación política en las decisiones que marcan el rumbo del Gobierno”, aclaró el referente de Uatre. Pellasio agregó que la intención es retomar con la agenda de 21 puntos de la CGT Azopardo, que cuestiona la inflación descontrolada y solicita la eliminación del impuesto a las Ganancias, entre otros.
En nuestra provincia la escisión ocurrió en 2009, luego de que un amplio sector de sindicatos se alejaran de la seccional local de la central por las críticas de su entonces titular, Pellasio, a la gobernación de José Alperovich. Esos gremios se unificaron en una CGT oficialista, que consagró entonces como titular a Ricardo Cáceres (UTA).
César Torres (Camioneros), una de las figuras de peso dentro de la central opositora en nuestra provincia, argumentó que ante la crisis de los trabajadores en la provincia, es fundamental la unificación de los reclamos frente a la patronal.
“Tenemos la intención de unificarnos para armar una sola CGT tucumana, para que tengamos la misma línea de acción en todo el movimiento obrero. Con los compañeros de la CGT oficialista mantenemos una excelente relación”, relató el secretario general del Sindicato de Camioneros. Comentó que antes de las elecciones provinciales elaboraron un documento en conjunto con sindicatos oficialistas, que presentaron al gobernadorJuan Manzur cuando este era candidato, porque entendieron que debían alinearse por los trabajadores. “Esperamos que con este Gobierno nacional tengamos una sola CGT que beneficie a los trabajadores. En la provincia nosotros no podemos estar divididos, como durante el período pasado, porque hay muchas actividades principales en las cuales tenemos lazos entre sindicatos, como con la caña de azúcar y el limón”, agregó.
Marcelo Santillán (Uocra), uno de los principales dirigentes de la central oficialista tucumana, confirmó que se avanza en las reuniones entre los diferentes gremios locales para unificar la central. Adelantó que el proceso de normalización de la confederación local insumirá alrededor de seis meses.
“Es positivo que puedan unificarse las centrales obreras. No sólo la CGT, sino también la CTA. Hay negociaciones y diálogo, pero hasta el momento no hay nombres de futuros candidatos a secretario general”, indicó el sindicalista. Santillán explicó que, al encabezar seccionales provinciales de sindicatos nacionales, ellos deben acatar la decisión que toma la conducción de la agrupación. A nivel nacional Smata es conducido por Gerardo Martínez, que forma parte del grupo oficialista que encabezó Caló.
Cuando se le preguntó si la unificación respondía a que el peronismo se une cuando asume la presidencia otro partido, Santillán eludió la respuesta. “Hay muchas lecturas. A título personal pienso que el pueblo se expresó en las urnas y hay que ser respetuoso con las autoridades. Aquí ganó el compañero Manzur y en la Nación triunfó el ingeniero Macri. Recién comienza el nuevo gobierno, así que no podemos pedirle grandes cosas; nosotros -sobre todo-, apoyamos la democracia”, justificó el titular de Uocra, que aclaró que una vez superadas las paritarias de cada sector, el primer tema en la agenda sindical serán las negociaciones.
En 2012, los dirigentes de las distintas facciones cegetistas ya habían iniciado las conversaciones tendientes a la unificación, aunque el proceso de normalización no progresó.
Discusiones salariales
El titular de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, presenció el programa de Mirtha Legrand y señaló que desde su sector no están dispuestos a perder el poder adquisitivo ni el salario de los trabajadores. “Calculo que la inflación va a andar alrededor del 30% o 32%, y nosotros vamos a discutir sobre esa base”, disparó el sábado el sindicalista.

Comentá la nota