Del lado cipoleño, se contruye un "pedraplén" para evitar las filtraciones desde las napas freáticas. Luego se hará el terraplén y el asfaltado.
A ritmo sostenido marchan las obras de construcción de los accesos al tercer puente carretero entre Cipolletti y Neuquén. La actividad de camiones, maquinarias y obreros resulta intensa y se espera que los trabajos se concluyan incluso antes del plazo de 24 meses establecidos, a partir de su inicio a mediados del año pasado.
Las labores están a cargo de una UTE integrada por las firmas Luciano SA y CN Sapag, contratadas por el Estado nacional para poder finalizar, de una vez por todas, las obras pendientes para habilitar el viaducto, de 250 metros de longitud, levantado en el río Neuquén y terminado hace ya varios años.
En la actualidad, se está avanzando, del lado cipoleño, en la construcción de un “pedraplén” de casi 3.000 metros de largo, que unirá la zona del puente con la Ruta Nacional 151, a la altura de Circunvalación Arturo Illia. Esta estructura cuenta con una membrana “geotextil” y con una cubierta de piedras que impide el ascenso de material filtrante desde la napa freática.
Este refuerzo ha sido necesario por el hecho que en la zona de chacras y cerca del río, el agua subterránea puede aflorar todo el tiempo, con riesgo para las obras que se erijan en el lugar. Sobre el pedraplén se construirá luego el terraplén propiamente dicho y la base, la sub-base y el asfalto del camino de acceso al puente.
A la fecha, se han construido unos 1.000 metros de pedraplén en un sector próximo a la Ruta 151, en tanto que ahora se construyen unos 300 metros más cerca del puente. Aquí la obra es más ancha que en el resto de la extensión porque se dejará un espacio para las futuras cabinas de peaje. Éstas no se sabe si finalmente se construirán puesto la nueva empresa que se hará cargo del Corredor Vial 29, de los puentes carreteros Cipolletti-Neuquén, incluiría toda la zona dentro de una concesión vial más amplia, con peajes en Senillosa y en Chichinales, según afirman diferentes fuentes.
Del lado neuquino, en tanto, las obras que se llevan a cabo solamente incluyen, en la actualidad, la construcción de un terraplén previo a la ejecución del camino asfaltado, entre el viaducto y la Ruta 7. Como existen accesos de tierra y piedra en ambos extremos del puente, camiones, camionetas y maquinarias cruzan por el viaducto con gran frecuencia.
El capataz general de las obras, Alejandro Victoria, dijo ayer que se avanza “a buen ritmo”, con un sistema de trabajo de once días seguidos por tres de descanso. Indicó que ya no existe ningún inconveniente con los chacareros de los alrededores y que se dispone de todo lo necesario para la realización de los trabajos.
Las actividades programadas según contrato incluyen la ejecución de un empalme con la Ruta 7 de Neuquén y de una rotonda en el cruce con Ruta 151, en Cipolletti.

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