La intervención del Ministerio de Industria Nacional en el conflicto que mantienen alrededor de 50 trabajadores de TFL por la decisión de la empresa de cerrar su planta de colorantes en Zárate sigue adelante.
Recién el 20 de marzo los representantes sindicales tendrán una nueva reunión; una nueva audiencia con la titular de la cartera, Débora Giorgi, para informarse de los planes a seguir. De la misma reunión también participarán, claro está, ejecutivos de TFL en función de delinear un plan de acción conjunto.
Por el momento los 50 empleados de TFL siguen asistiendo a la planta y trabajando normalmente. Esto da cuenta del compromiso que está cumpliendo la empresa, la cual retrocedió en la aplicación de todas las medidas que había anunciado, entre ellas los despidos de la mitad de obreros de su planta.
Dado el éxito que están teniendo estas medidas, por lo menos en lo previo, crecen las expectativas de otras empresas en la aplicación de estas acciones ministeriales; ya que tal como anunció Giorgi, el Estado se puso al servicio no solamente de TFL, sino también de otras empresas de la región que por distintas cuestiones están decididas a mudar su producción a otros países.
“Impasse” en Petrobras
Por otro lado, en cuanto al caso de Petrobras, empresa química que hoy no está acatando una recomposición salarial acordada en paritarias del año pasado, se ingresó en un “impasse”.
En estos días la empresa está en una parada programada de mantenimiento durante todo el mes. No obstante la situación continúa igual.
En este caso, se estaría por llegar al período de una nueva negociación salarial de paritarias 2013, cuando aún el acuerdo del 2012 no fue hecho efectivo.
Los trabajadores, por el momento, han votado, en asamblea, un “quite de colaboración” hasta tanto se defina tal situación. Lo que manifiesta el sindicato químico es que el problema de Petrobras es de “concepto”. “La empresa cree que salir a recomponer una escala salarial por el deterioro sufrido a raíz del presente proceso inflacionario significa sentarse a negociar para que los trabajadores realicen una mayor cantidad de tareas y aportar un mayor esfuerzo y, en definitiva, seguir cobrando lo mismo. Esto no es así, esto es una recomposición salarial no un aumento de sueldo. Por eso creemos que es más de lo mismo, y que Petrobras está aprovechando la situación coyuntural donde se sabe públicamente que está negociando y vendiendo parte de sus activos para trasladar temor al seno de los trabajadores sobre el futuro de la empresa”, habían evaluado desde el sindicato químico local.
Por lo tanto, se espera que en abril, luego de la parada, recién haya novedades sindicales sobre este problema.

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