Mario Raiteri se mostró con una incertidumbre lógica por diversas cuestiones económicas y políticas que imposibilitan el desarrollo e incorporar nuevas tecnologías a la mayoría de los chacareros. También el dirigente aduce falta de estímulos del Estado.
"Esto se suma a la presencia de muy pocas industrias que monopolizan la situación de contratos con los productores imponiendo en una relación de fuerza desigual sus condiciones, incluso compitiendo con él, la producción de papa para consumo y semilla", expresó a LA CAPITAL, el vicepresidente de la Federación Nacional de Productores de Papa, Mario Raiteri.
Ante esta situación se determina una concentración de la producción en pocas manos, desaparición de medianos y pequeños productores por el nivel de exigencias fiscales y la imposibilidad de incorporar tecnologías cada vez más costosas.
"En este punto cabe señalar que la mayoría de los productores comparten la lucha que hoy realiza el Ministerio de Trabajo y la Uatre contra el trabajo en negro, la explotación de menores y por mejorar la condiciones de vida en el medio rural", mencionó el dirigente.
De todas maneras, se coincide que es un proceso que requiere tiempo ya que integra la educación de empleadores, trabajadores y el estímulo de políticas oficiales a través de créditos blandos para mejorar viviendas o desgravaciones impositivas para alcanzar determinados estándares.
"Sobre todo debe haber constancia por parte del Estado en impulsar este tipo de acciones, mas allá de las administraciones de turno, entendiendo la actividad para no terminar viviendo igual de mal en ambientes más costosos", afirmó, Raiteri
Asimismo, el miembro de la Fenapp atribuyó responsabilidades en el gobierno que a su entender no trata a la papa con la jerarquía que merece. "Es el cuarto alimento a nivel mundial y tiene reservado en el futuro del mundo un rol crucial en la lucha contra el hambre", resaltó.
Por otra parte hizo mención a la pérdida de un Mercado Concentrador, que transparente la actividad comercial, agrupando oferta y demanda, forzando a su vez condiciones de pago razonables y seguras.
"Hay pocos recursos utilizados para estimular la segmentación del producto, la difusión de sus bondades culinarias, alimenticias y de economía para los argentinos. Se necesita la apertura de nuevos mercados donde canalizar los excesos de producción de las distintas zonas de nuestro país. Hoy la papa es más que nada para el mercado interno argentino", se extendió.
Potencial debilitado
"No utilizamos nuestro potencial productivo, hay zonas diferenciadas para papa consumo y semillas. También distintos climas permiten tener papa todo el año e incluso hacer dos cosechas", argumentó, el productor.
"El conseguir las soluciones será consecuencia de encontrar consensos entre los actores de la cadena de la papa a partir de realizar un diagnóstico adecuado, su posterior discusión para obtener las soluciones de mediano y largo plazo", explicó.
En ese marco pretende recrearse la "Mesa de Política Papera Nacional" en el ámbito del Ministerio de Asuntos Agrarios que conduce Julián Domínguez, juntamente a las universidades, INTA, Senasa e Inasse, Banco Nación, secretarías de Comercio Exterior e Interior y ministerios de Trabajo.
"En nuestro caso velamos por una participación de la Federación Nacional de Productores de Papa en la Mesa Agropecuaria Provincial que conduce el ministro Ariel Franetovich, en un plano de igualdad con las entidades madres, y no compartiendo espacios con otras actividades frutihortícolas con las que tenemos diferencias", cerró, Mario Raiteri.


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