La pedagoga coordinó un seminario sobre el concepto de “violencia escolar”. Tuvo lugar en la Escuela Normal y fue organizado por Suteba Chivilcoy y la agrupación política Identidad y Pertenencia
Organizado por Suteba Chivilcoy y la agrupación política peronista Identidad y Pertenencia, se desarrolló ayer, una charla sobre "violencia escolar” en la Escuela Normal, a cargo de la reconocida pedagoga, Carina Kaplan, doctora en Educación de la UBA y magister en Ciencias Sociales y de la Educación por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Entrevistada por LA RAZON, expresó que "estos son tiempos históricos de democratización de las escuelas, que se han abierto a sectores que históricamente han estado excluidos”.
Por otro lado, "es importante sentarse a pensar como hacer frente a algunas problemáticas que tienen que ver con la convivencia en la escuela, es decir como hacer para tramitar las diferencias en el ámbito educativo”. De hecho, "no es fácil incluir en un mismo aula a niños que vienen con formas de socialización familiar distintas,con problemáticas específicas”. Por esto, "la escuela es una institución que ofrece una oportunidad democrática inigualable”.
Asimismo, consideró que la escuela es "una de las pocas instituciones donde se puede aprender a convivir en diálogo y enfocarnos en otra forma de vincularnos, diferente a la que hay en la casa, donde los niños quizá aprenden a convivir con formas de violencia física”. En este caso, "la escuela puede ayudar a interiorizar otras maneras de relacionarse”.
Kaplan destacó que "como sociedad tenemos que avanzar, aunque hemos avanzado mucho, en una concepción de derechos de la niñez y juventud”. Por esta razón, "la conferencia que voy a dar hoy se denomina: Del castigo físico a otras formas de convivencia en la escuela”.
"No debemos olvidar que durante mucho tiempo los adultos nos hemos considerado con la facultad de operar sobre los cuerpos de los niños”, explicó. De hecho, "si revisamos la literatura universal, se les ha golpeado, se les ha propiciado castigo físico con golpes de reglas o regletas, venimos de ahí”. Entonces, "hemos avanzado mucho como sociedad, entendiendo que el cuerpo del niño es el cuerpo del niño y que no tenemos derecho a violentarlo”, remarcó.
Por otro lado, también "es importante detenerse en todas las otras formas de violencia, que nosotros denominamos simbólicas, estamos haciendo un trabajo profundo sobre las prácticas de humillación que hay en la escuela, los sentimientos de vergüenza, nosotros creemos que el docente ocupa un lugar central en la formación de la autoestima de los niños y los jóvenes y que por eso, esta cuestión de la autoridad tiene que enfocarse en dar la posibilidad a los niños de empoderarse para permitirle crear una sensación de pertenencia e identidad”. Es decir, "la autoridad tiene que servir para subjetivar al niño y no para inferiorizarlo”. Por lo tanto, "es central el trabajo sobre esas prácticas de humillación y avergonamiento que han sido una forma de violencia simbólica muy habitual”.
Asimismo, "es necesario desterrar el concepto de bullyng, que es un término extraño a nosotros y remite a las políticas de tolerancia cero que tiene que ver con la "inseguridad” en las escuelas, poniendo a los niños y jóvenes en el lugar de peligrosos”. Por lo tanto, "preferimos hablar de violencia en las escuelas, no poniendo el foco en los niños y jóvenes, sino en las prácticas o relaciones sociales, específicamente en la dinámica de vínculos que se generan entre los grupos escolares”, subrayó.
"En muchas de nuestras investigaciones aparece la estigmatización que se da entre los mismos chicos, todas las prácticas de discriminación en la escuela. Los pibes se violentan por formas de estigmatización que son sociales, pero que luego se reproducen en el aula”, destacó.
De igual modo, "debe profundizarse el trabajo sobre el racismo en la escuela que está muy presente. Aparece el estigma de la pobreza o la piel oscura, el estigma del ser diferente y la escuela, muchas veces, es el único espacio para trabajar las desigualdades que hay en la sociedad”.
La responsabilidad de los medios
Kaplan consideró que "no toda forma de agresión entre los niños es violencia”. De hecho, "ellos se vinculan casi naturalmente con diferentes formas de agresión para tratarse y eso no es violencia y mucho menos violencia delictual”. Por otra parte, "muchas veces los medios homologan los hechos de agresión en la escuela con la violencia delictual”. Por esto, "en las capacitaciones que damos a los docentes siempre decimos que alguien le saque una goma al compañero no quiere decir que sea un hurto simple y no quiere decir que un niño que roba un útil escolar a un compañero sea un futuro delincuente, y así lo muestran los medios, con toda una intencionalidad detrás”.
Por eso, "hay que tener cuidado de trasladar al ámbito educativo, a ese espacio que es pedagógico, que enseña, que trata a los niños como niños y no como futuros delincuentes, toda una mirada que es criminológica y tiene que ver con este marketing del bullyng que a mi me parece muy nocivo para trabajar sobre la cuestión de las violencias en la escuela”, concluyó.
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