Los choferes se reunieron dos veces en el día y establecieron que continuarán las medidas de fuerza si las empresas no dan respuesta.
Los trabajadores que quisieron tomar el colectivo en la madrugada del lunes se llevaron una sorpresa: los choferes de Autobuses Santa Fe realizaron una asamblea de cinco horas.
Esta situación afectó la normal circulación de los coches y generó un gran malestar de los usuarios del transporte público. La medida de fuerza alcanzó a los corredores de la línea 4, 5, 500 y 501, 600 y 601.
Daniel Leiva, delegado de Autobuses Santa Fe, explicó que realizaron una asamblea informativa porque los colectivos no están en buenas condiciones. “Esperamos que la empresa ponga todos los servicios porque no podemos seguir con este estado de los coches. Queremos que la empresa cambie, que empiece a brindar un buen servicio para poder trabajar bien nosotros. A ellos les da lo mismo andar en una línea con diez coches o con seis. Nosotros queremos brindar un buen servicio. Si la empresa no pone las cosas en condiciones, las medidas van a seguir”, explicó.
Los trabajadores calculan que faltan 30 unidades para completar la flota y reemplazar a los demás coches que permanecen averiados.
También explicaron que las frecuencias continúan con horario de verano por lo que el servicio se ve resentido y la gente se queja.
Al respecto, Julio Waisman, secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, negó la falta de colectivos. “Revisamos periódicamente y no tenemos actas relacionadas con eso. Los inspectores no han verificado tal situación. Estaban todos los programas pautados para que salgan más de 100 vehículos y el personal estaba. No hay explicación”, aseguró.
Además, el funcionario aclaró a Radio Universidad: “La situación es inexplicable. No hay motivos que justifiquen el estado de asamblea dejando a la gente de a pie sin alternativas. Los sueldos y los pagos están al día. Es ilógico”.
Plan de acción
Ayer por la tarde los trabajadores de Autobuses Santa Fe se reunieron en el gremio con trabajadores de ERSA y resolvieron mantenerse en estado de alerta. Si bien no delinearon un plan de acción seguirán de cerca los movimientos de la empresa para ver si consiguen mejorar el servicio.
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