Boquiabiertos quedaron algunos funcionarios cuando vieron el clon de Kitt del siempre activo y presente Alejandro Collia. De un reluciente automóvil 0 km bajó a la Casa de Gobierno en estos días el titular de Salud.
Un chiche el de Collia, quien ya dejó atrás su noble VW Vento 2012, por este Mondeo que despertó tantos elogios como cargadas. Alguno por lo bajo, hasta pensó en decirle a tono de humorada si era el que estacionaba solo, porque él no era un as al volante. Por supuesto, se guardó el comentario.
Pero no todas fueron flores para el eficiente Ministro. A pocos días de lucir su Titanium, con valuación fiscal superior a los 300 mil pesos, un inesperado piñón destruyó parte de su estridente chasis.
“¡Menos mal que estacionaba solo!”, murmuró entre risas y preocupación un empleado de Salud. Ahora habrá que repararlo. Ya pidieron chapista amigo que haga buen precio.

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