En el interior del auto siniestrado estaban sentadas dos adolescentes que se salvaron de milagro. El vehículo que ocasionó el desastre aún no fue localizado
Un automóvil Fiat Duna propiedad de Carlos Marano resultó completamente destruido al ser chocado violentamente por otro vehículo que se dio ala fuga tras el siniestro que ocurrió en la puerta de una iglesia evangélica ubicada en Palacios al 100 entre Pellegrini y Belgrano
Dentro del Fiat Duna que estaba estacionado se hallaban dos jovencitas Roció y Carolina de 16 y 18 años que son las hijas del dueño del auto y se salvaron de milagro teniendo en cuenta que estallaron los vidrios y se destruyó el lateral
Los testigos afirman que el automóvil que causó el choque sería un Dodge color claro conducido por un joven que tras el brutal impacto giró en U y escapó en la misma dirección de la que provenía
Comentá la nota