Se trata de un Ford Focus de última generación. Al parecer el conductor perdió el control cuando pretendió ingresar a San Francisco, desde la Circunvalación. No lo logró y pasó de largo, choco un añoso árbol y su conductor se salvó de milagro.
Casi una tragedia
Fue ayer, a las 6.50, en pleno amanecer en la Capital, en la intersección de las avenidas San Francisco y Circunvalación, a escasos metros de la Rotonda de Las Padercitas. A esa hora, por Avenida de Circunvalación, en dirección a La Quebrada circulaba un automóvil marca Ford Focus, color gris, dominio JMS-889, conducido al parecer por un menor de edad, cuyos datos se reservan .
Por causas que la Policía de la Provincia trata de establecer, al llegar al cruce de Circunvalación con avenida San Francisco, el conductor perdió el control de vehículo, por lo que éste siguió de largo, al no poder girar en ninguno de los dos sentido que permite el cruce.
El vehículo subió el cordón de la vereda frente a la desembocadura de Circunvalación y, luego de chocar con el grueso tronco de un añoso árbol hizo un semitrompo que lo dejó ubicado en sentido contrario al que circulaba, pero en el fondo de una especie de sitio baldío ubicado en el lugar.
Por fortuna, las bolsas de aire del automóvil de última generación se activaron y brindaron la protección necesaria para que el conductor no sufriera lesión alguna provocada por el fuerte encontronazo, de modo tal que no fue necesaria la participación de los servicios médicos de la Emergencia 107.
Por el contrario, en el lugar trabajaron los efectivos de la Comisaría Cuarta, quienes actuaron por jurisdicción y una dotación de Bomberos Voluntarios, aunque por fortuna no fue necesaria la participación de estos para rescatar persona alguna.
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