Las conexiones clandestinas afectan la calidad del servicio. Edea realiza operativos para combatir este fenómeno. Luz y Fuerza denuncia un sistema de corte programado en la periferia "por la falta de capacidad para cubrir la demanda".
Autódromo, Parque Hermoso y Lomas del Golf. Esos son los barrios que lideran el ranking de los enganches ilegales al sistema eléctrico. El robo de energía, que afecta la calidad del servicio, se da principalmente en los barrios periféricos de Mar del Plata.
Desde Edea, la empresa distribuidora de energía, afirmaron que realizan diariamente operativos para detectar conexiones clandestinas. "Tenemos un área especializada que trabaja constantemente para evitar el robo de energía", dijeron en la compañía. Cuando los cortes de energía se producen de noche en los barrios periféricos como consecuencia de los enganches ilegales, personal de Edea acude con la Policía por la inseguridad.
En cuanto a los cortes programados, fuentes de la empresa explicaron que se realizan habitualmente en distintos puntos de Mar del Plata para llevar adelante tareas de mantenimiento. Los cortes, señalaron, se realizan de día y duran entre una y dos horas. "Al sistema hay que hacerle un mantenimiento preventivo", manifestaron.
En El Progreso, un barrio que sufrió en los últimos días cortes de luz provocados por enganches ilegales, "ya fueron solucionados" los inconvenientes generados en el sistema eléctrico, según aseguraron desde Edea. "Se quitó carga de una línea y se pasó a otro distribuidor para evitar que se quemen los fusibles por sobrecarga como consecuencia de los enganches al servicio", explicaron.
La empresa destacó el desarrollo de un "importante" plan de inversiones destinado a mejorar la calidad del servicio y la atención de los clientes, "en un proceso de modernización que no se detiene".
Con las obras llevadas a cabo desde el inicio de la concesión, Edea elevó de 294 a 602 MVA la potencia disponible en Mar del Plata. Según la empresa, el programa de obras en el sistema de alta tensión permitió la ampliación en un 105 por ciento de la capacidad de potencia instalada en la ciudad. Se construyeron las estaciones transformadoras de alta tensión Terminal, Ruta 2 y Sur, al tiempo que se repotenció la Estación Mar del Plata y se anilló todo el sistema de alta tensión, enumeraron desde Edea.
En el sistema de media tensión del área suburbana de esta ciudad y Batán se reestructuró el sistema de 33/13,2 kV, que comprendió la construcción de la Estación La Peregrina, el anillado de Mar del Plata a Miramar, la repotenciación de la Estación Parque Industrial y la doble vinculación subterránea de la Estación Batán.
También se realizaron obras en distintas zonas de Mar del Plata, donde la profusa vegetación generaba inconvenientes en el servicio. Edea instaló líneas compactas con conductores protegidos, especialmente diseñadas para este tipo de situaciones, en los barrios Las Dalias, Parque Camet, Fray Luis Beltrán, La Florida y Bosque Peralta Ramos. En baja tensión se instalaron, a lo largo de estos años, más de 8 subestaciones de transformación por mes y se cuadruplicó el número de líneas preensambladas.
Además, desde la empresa remarcaron las obras realizadas en distintos asentamientos de Mar del Plata, conocidos como Villa Paso, Villa Juncal y Villa Vértiz, donde se reestructuraron las redes eléctricas para "dotar a esos barrios de instalaciones seguras y posibilitar así que los vecinos cuenten con el servicio de energía de manera regular".
La postura de Edea se contrapone con la del sindicato de Luz y Fuerza, que califica el servicio como "deficiente". Según denunció el secretario general del gremio, José Rigane, "como no hay capacidad para cubrir toda la demanda, Edea tiene un sistema de corte programado en la periferia". Además agregó: "No quieren que el corte llegue al centro de la ciudad porque sería tapa de todos los medios".
Rigane, que también es secretario general de Fetera (Federación de Trabajadores de la Energía), tildó de "grave" la crisis energética. "La situación es más que preocupante. No se hicieron las obras necesarias, solamente se pusieron parches. Faltan obras, inversiones y mantenimiento preventivo", expresó.
Para el gremialista, el problema del servicio eléctrico no es nuevo. "Desde 1999 reclamamos la repotenciación de la central 9 de Julio. Nosotros venimos denunciando esta situación tanto en el tema de transmisión como de generación y distribución. Los problemas se han ido agravando a partir de un modelo energético que estuvo basado en la privatización y la extranjerización".
Rigane consideró "fundamental" comprender que "la energía es un bien social y estratégico que no puede ser dejado a la voluntad de las empresas multinacionales?. Enseguida advirtió que "mientras rija el orden capitalista, la energía nunca será un derecho de los pueblos".
El sindicalista cree que uno de los principales problemas de la Argentina es que carece de una política energética. "El país necesita acercarse a la soberanía energética, porque nos estamos alejando permanentemente", sostuvo.

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