Autódromo: licitan obras por $2 millones

La comuna avanzó con un trámite necesario para la construcción de la torre de control, baños, vestuarios y otros trabajos. Las tareas podrían estar listas antes de fin de año.
La Municipalidad licitó obras por poco más de 2 millones de pesos destinadas a erigir edificios complementarios en el nuevo autódromo que se construye en el predio de la Asociación Empleados de Comercio en Aldea Romana.

Se trata de la ejecución de baños, vestuarios, enfermería, un galpón para verificaciones técnicas y la torre de control. Cuatro empresas presentaron sus ofertas para un emprendimiento con un presupuesto oficial (PO) de 2.098.449,29 pesos.

La propuesta más baja fue presentada por la firma Norten SA, con 1.902.622 pesos, un 9,33 por ciento debajo del PO. Se ubicaron luego Probrás Bahía SRL, con 2.042.211 (- 2,68%); Ineco Ingeniería SA, 2.170.000 pesos (+ 3,41%) y Proyectos y Obras Americanas SA, con 2.497.000 (+ 18,99%).

De esta manera, la comuna concreta su primera participación económica en la obra, de la cual también participan el Estado provincial y la petrolera YPF. Precisamente el movimiento de suelos que se lleva adelante por estos días se realiza con un aporte económico provincial.

Las obras. Tres edificios construirá la comuna. El primero tendrá una superficie cubierta de 160 metros cuadrados y estará destinado a alojar los vestuarios, baños y enfermería.

El segundo, de 204 metros cuadrados, servirá para realizar las tareas de verificación técnica vehicular; y el tercero será la nueva torre de control, organizada en tres niveles de 50 metros cuadrados cada uno, vinculados a través de una escalera metálica.

Los inmuebles serán resueltos mediante construcción tradicional, con estructura de hormigón armado, cubierta metálica, muros de ladrillos cerámicos, pisos graníticos y cielorrasos de yeso.

Las ventanas serán de perfilería de aluminio, las puertas exteriores de chapa y las interiores de madera, tipo placa. También se realizarán las redes de agua, electricidad y gas para alimentar a todo el conjunto.

La obra, una vez adjudicada a algunas de las empresas interesadas, tendrá un plazo de ejecución de 180 días corridos. Por lo tanto, se espera que las tareas estén habilitadas antes de terminar el año, en coincidencia con el momento en que se espera habilitar el nuevo circuito automovilístico.

Muy distinto.

* Quien espere ver un autódromo sólo renovado y mejorado, se equivoca. El escenario de Aldea Romana será modificado casi en su totalidad, conservándose sólo algunas partes del antiguo trazado y sus instalaciones. A modo de ejemplo, el circuito destinado al Turismo Carretera tendrá una extensión de 3.950 metros, con prevalencia de sectores veloces (recta principal de 1.033 metros y una recta opuesta de 801 metros).

* El dibujo destinado al resto de las categorías nacionales (TC 2000, TRV6 y Turismo Nacional) será de 4.240 metros, aunque en este caso, si bien más extenso, estará integrado por variantes más trabadas, sobre todo en la parte alta de la pista.

Una empresa que no es gasto

Marcelo Quaglia

"La Nueva Provincia"

Hasta no muchos años atrás existía un concepto generalizado: los aportes económicos para infraestructuras relativas al deporte motor no debían salir del erario público, sino exclusivamente provenir de inversores del sector privado.

Es decir, según esta visión, para el Estado (cualquiera fuere su estamento, nacional, provincial o municipal) esto no implicaba una inversión sino un gasto, que en modo alguno las autoridades de turno podían realizar en atención a necesidades --muchas, siempre-- de mayor importancia o urgencia que la mera disputa de competencias automovilísticas.

Pero con el tiempo, la evidencia y contundencia de los números hizo primar un atinado cambio de criterio, quizás basado en la experiencia recogida por funcionarios y dirigentes que visitaron distintos países de Europa, Medio Oriente o los propios Estados Unidos.

En efecto, por citar sólo dos categorías, las más importantes del automovilismo argentino, el Turismo Carretera y el TC 2000, se ha comprobado sobradamente que la visita de cualquiera de ellas durante un fin de semana de competencia genera un movimiento económico en esa plaza que supera los 10 millones de pesos, en concepto de alojamiento y gastronomía, combustible, publicidad, marketing, etcétera, de los varios de miles de personas (público, corredores, equipos, dirigentes, auxiliares) que movilizan estos eventos.

Aunque más allá de esta insoslayable razón, está la que importa a la gran masa de aficionados fierreros locales y de la amplia región: volver a tener al TC corriendo en Bahía, como no ocurre desde aquel ya lejano 6 de octubre de 2002, cuando la septuagenaria categoría pisó la pista de Espora.

Un sueño que, a partir del proyecto de ampliación y renovación que ya comenzó a ejecutarse sobre el autódromo "Ezequiel Crisol", parece no estar lejos de volverse realidad.

Comentá la nota